Policías discapacitados que "ruedan por la libertad" llegan a Boyacá
La Carrera por la libertad, que protagonizan 18 policías discapacitados para pedir la liberación de sus colegas secuestrados por las Farc, dejó territorio antioqueño, llegó al centro del país y descansa en Río Negrito, una vereda del corregimiento Puerto Salgar, Cundinamarca, en límites con Boyacá.
La Carrera por la libertad, que protagonizan 18 policías discapacitados para pedir la liberación de sus colegas secuestrados por las Farc, dejó territorio antioqueño, llegó al centro del país y descansa en Río Negrito, una vereda del corregimiento Puerto Salgar, Cundinamarca, en límites con Boyacá.Hacia las once de la mañana, los uniformados que viajan en silla de ruedas fueron recibidos como héroes en el corregimiento Doradal, de Puerto Triunfo, al terminar la cuarta jornada de esta gesta humanitaria, pero decidieron de inmediato proseguir su recorrido, pasar el puente del río Magdalena y llegar a territorio de Cundinamarca, y mañana llegar al departamento de Caldas, en el municipio de La Dorada.Los miembros de esta Carrera por la Libertad agradecieron los gestos de cariños y admiración, el apoyo y el recibimiento a lo largo del trayecto de hoy y se declararon en condiciones de continuar su proyecto de arribar a Bogotá el próximo miércoles, 27 de febrero.En esa población antioqueña fueron recibidos con música de bandas papayeras, y la algarabía de hombres mujeres, niños, ancianos que se agolparon en la carretera Medellín-Bogotá para vivir la emoción de esta llegada."Yo les pido a los secuestradores que libere a los policías para que salgan de allá, de la selva donde los tienen", exclamó un niño, cuando vio llegar la caravana a Doradal, Puerto Triunfo, en un clamor que fue compartido por su madre: "Aquí hay que aunar esfuerzos y apoyar a quienes toman las banderas para pedir la libertad de nuestros secuestrados", añadió la dama.Los protagonistas de esta Carrera por la Libertad se declararon sumamente emocionado por lo vivido en las cuatro jornadas, y consideraron lo de las comunidades una expresión de cariño por quienes están secuestrados y una forma de pedir esa libertad."Hemos querido pasar por estos lugares para decirle a los colombianos secuestrados que los llevamos en nuestros corazones, y a decirles a todos que sigan pidiendo con mucha fuerza la liberación de nuestros policías", dijo uno de los agentes lisiados cuando arribaba a Río Negrito.Mañana, estas agotadoras jornadas los llevarán hasta la Dorada Caldas y seguirá avanzando en su propósito de recorrer el centro del país, convocar a la comunidad de esa rica región colombiana a que sigan luchando por la liberación de todos los secuestrados.




