Los nuevos alcaldes y gobernadores colombianos abogaron por los secuestrados en la asunción de sus cargos
Los alcaldes de más de mil municipios y los gobernadores elegidos por voto popular el pasado 28 de octubre tomaron este martes posesión de sus cargos, muchos en actos en plaza pública ante miles de personas.
Los alcaldes de más de mil municipios de Colombia y los gobernadores elegidos por voto popular el pasado 28 de octubre tomaron este martes posesión de sus cargos, muchos en actos en plaza pública ante miles de personas. La mayoría de los nuevos funcionarios departamentales y municipales recordaron en sus discursos a los secuestrados y abogaron por la paz en el país y se comprometieron a gobernar con transparencia y austeridad. El pasado 29 de octubre, un día después de las elecciones regionales, el presidente Alvaro Uribe dijo que quería trabajar con los elegidos "con transparencia y con mucha dinámica, con mucha capacidad de gestión". El mismo día advirtió, sin embargo, que los elegidos asumían "responsabilidades en un país con inmensas posibilidades y también con limitaciones". De los elegidos en octubre, sin embargo, siete alcaldes y dos gobernadores no pudieron asumir el cargo, así como doce concejales municipales, porque tienen "cuentas pendientes" con la justicia. Samuel Moreno, el nuevo alcalde de Bogotá, el segundo cargo más importante de Colombia, juró en la histórica Plaza de Bolívar en cuyo marco estaban colgadas varias fotografías de rehenes de las Farc, entre ellas la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt. El nuevo alcalde bogotano anunció que trabajará por el acuerdo humanitario que permita la puesta en libertad de todos los secuestrados en el país y, además, que buscará soluciones al problema del tráfico de vehículos en las atestadas calles de la ciudad. Se comprometió, asimismo, a no permitir prácticas como el clientelismo, que combatirá la corrupción, y que no cerrará los "comedores comunitarios" en los que se alimentan miles de necesitados. La posesión en la capital colombiana estuvo amenizada por la Orquesta Filarmónica de la ciudad. Moreno, nieto del fallecido general Gustavo Rojas Pinilla, que gobernó Colombia entre 1953 y 1957, reemplaza a su copartidario Luis Eduardo Garzón, del opositor Polo Democrático Alternativo (PDA). El nuevo gobernador de Antioquia, Luis Alfredo Ramos (del movimiento Alas Equipo Colombia), dijo en Medellín que su administración estará estrechamente ligada a la política "de seguridad democrática", la estrategia de Uribe contra la violencia y las drogas. En Cali, capital del departamento del Valle del Cauca, el gobernador Juan Carlos Abadía (Convergencia Ciudadana) señaló que apoya la liberación de secuestrados, pero se opone a que los municipios de Florida y Pradera, de esa jurisdicción, sean desmilitarizadas para buscar acuerdos con los rebeldes. Otros que asumieron fueron el alcalde de Medellín, donde juró el escritor y periodista Alonso Salazar, elegido por la Alianza Social Indígena, un movimiento independiente. En Cali tomó posesión de la alcaldía el médico Jorge Iván Ospina Gómez, hijo del fallecido guerrillero del desarticulado Movimiento 19 de Abril (M-19) Iván Marino Ospina, y quien ganó por el movimiento independiente Podemos Cali. También juraron el liberal Alejandro Char como alcalde de Barranquilla; en Cartagena Judith Pineda Flórez, del movimiento Por una sola Cartagena, y en Santa Marta Juan Pablo Díaz Granados Pinedo, del Partido Liberal, entre otros. Entre los gobernadores que también juraron destacan los del departamento de Cundinamarca, el liberal Andrés González, y el del Atlántico, el ex ministro de Medio Ambiente, el liberal Eduardo Verano de la Rosa. Hace dos días asumió el gobernador de Santander, en un acto singular en el páramo de Berlín y a unos 3.000 metros de altura, el liberal Horacio Serpa, quien ha sido tres veces candidato a la Presidencia de la República y las mismas veces ha sido derrotado. El juramento más curioso fue el de Juan Manuel Llano, alcalde de Manizales, quien lo hizo desde su lecho de enfermo y poco antes de ser sometido a una intervención quirúrgica, de la que salió positivamente.




