Ecuador no permitirá manifestaciones políticas, pero atenderá a desplazados procedentes de Colombia
El Gobierno de Ecuador anunció que no permitirá que ciudadanos colombianos efectúen manifestaciones políticas en territorio ecuatoriano, aunque aseguró que atenderá a los campesinos desplazados que lleguen al país desde Colombia.
El Gobierno de Ecuador anunció que no permitirá que ciudadanos colombianos efectúen manifestaciones políticas en territorio ecuatoriano, aunque aseguró que atenderá a los campesinos desplazados que lleguen al país desde Colombia. Los ministros de Defensa, Wellington Sandoval, de Gobierno (Interior), Gustavo Larrea, y de Relaciones Exteriores, María Fernanda Espinosa, explicaron en una rueda de prensa que la llegada de unos 500 colombianos a la ciudad ecuatoriana de Nueva Loja se debe a protestas políticas y no tiene como fin pedir refugio. El martes, unos 250 campesinos colombianos del Bajo Putumayo, fronterizo con Ecuador, cruzaron la línea divisoria y se instalaron en la Catedral de Nueva Loja, la capital de la provincia amazónica de Sucumbíos, como medida de presión para que el Gobierno de su país atienda sus demandas. Los ministros coincidieron en que su país garantiza "la protección y refugio" de los ciudadanos colombianos que lo requieran, pero indicaron que Ecuador respeta el principio de no injerencia en asuntos internos de otros Estados y no va a permitir "manifestaciones políticas" como las que pretende hacer el grupo. Según las autoridades ecuatorianas, desde ayer han cruzado la frontera unos 500 campesinos en la provincia de Sucumbíos, de los que un grupo importante está en la Catedral de Nueva Loja. Informaron de que otro grupo de unas 600 personas se encuentra en la zona de Mataje, en el lado colombiano de la zona fronteriza de la costa, pero no ha cruzado la línea limítrofe. Los ministros aseguraron que el grupo que llegó a Nueva Loja ha manifestado "explícitamente" que no busca refugio, por lo que se trata de una posición "distinta a los que solicitan protección en Ecuador", al huir de la violencia en su país. Por tratarse de un problema interno, el conflicto tiene que ser resuelto por el Gobierno de Colombia, indicó Espinosa, tras informar de que se ha puesto en contacto con la cancillería colombiana, a la que ha pedido que haga todo lo posible para que los campesinos colombianos regresen a su país. Espinosa aseguró que el conflicto generado por el desplazamiento masivo de colombianos "de ninguna manera" puede ser resuelto en territorio ecuatoriano. Además, insistió en que el grupo de desplazados había renunciado a acoger los privilegios que les podía ofrecer la Alta Comisaría de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) o a tratar su situación con la Comisión de Desplazados y Refugiados de la Cancillería de Ecuador, porque "no buscan refugio". Las autoridades ecuatorianas indicaron que, según los propios desplazados, demandan que el Gobierno de Quito rompa las relaciones diplomáticas con Bogotá y que se haga una campaña internacional para denunciar la situación de violencia que viven los campesinos colombianos que habitan en la frontera. "Eso no puede ser", respondió el ministro del Interior y explicó que Ecuador no permitirá que se hagan este tipo de manifestaciones en su territorio, ya que son contrarias, incluso, a la legislación internacional". Larrea repitió que su país mantiene el principio de no intromisión en los asuntos internos de otros países, tras reiterar que el actual caso debe ser resuelto entre los manifestantes y las autoridades de Bogotá, "en territorio de Colombia". También señaló que el Ejecutivo en Quito conocía que se podría presentar una situación similar, por lo que, de antemano, envió víveres y enseres a la zona de Nueva Loja, aunque expresó su sorpresa porque en esta ocasión "no han pedido refugio, sino que querían hacer una manifestación política". A su vez, Sandoval indicó que las Fuerzas Armadas han actuado para reforzar la seguridad, con el objetivo de evitar incidentes y que el territorio ecuatoriano sea utilizado de forma indebida. Los funcionarios informaron que hoy se había empezado a trasladar a los desplazados que se encontraban en la Catedral de Nueva Loja a un refugio de la ACNUR, a unos diez kilómetros de esa ciudad, y que esperaban que el grupo regrese lo antes posible a Colombia.




