Revisión al sistema de créditos hipotecarios anuncia el gobierno
El ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, se comprometió a revisar la situación que se viene presentando con algunos préstamos hipotecarios para establecer si la causa del incumplimiento en el pago de algunas obligaciones que se han hecho públicas es generalizado y puede obedecer a factores del pasado o por el contrario corresponde a casos particulares y muy puntuales y coyunturales. La alcaldía pidió no usar el Esmad para los desalojos.
El ministro de Hacienda, Oscar Iván Zuluaga, se comprometió a revisar la situación que se viene presentando con algunos préstamos hipotecarios para establecer si la causa del incumplimiento en el pago de algunas obligaciones que se han hecho públicas es generalizado y puede obedecer a factores del pasado o por el contrario corresponde a casos particulares y muy puntuales y coyunturales.El pronunciamiento del ministro fue hecho tras el más reciente caso ocurrido en Bogotá en donde una familia se enfrentó a la fuerza pública para evitar el desalojo de su vivienda porque estaba atrasada en los pagos con el banco como consecuencia de que el saldo de la deuda se le había disparado. " Vamos a estudiar eso para ver si obedece a casos particulares o a una situación más generalizada porque venimos de una crisis en los años 98 al 2000 que llegó a extinguir el Upac y a crear un nuevo sistema de financiación que buscaba, precisamente que se fueran a presentar dificultades por parte de las personas que tienen un crédito. ... Un sistema que cuida mucho más el tema de las tasas de interés , el tema de los intereses compuestos... hacer algo mucho más racional para evitar que se volviera a presentar lo que en su momento ocurrió con el Upac. Así que vamos a revisar si esos son hechos puntuales, analizarlos y mirar qué nos corresponde hacer", señaló el ministro Zuluaga.El ministro aclaró que el estudio de la situación no supone la eventual adopción de medidas y al igual que el gerente del Banco de la República, José Dario Uribe, descartó el riesgo de una nueva crisis hipotecaria.El alcalde de Bogota pide no utilizar el Esmad para desalojo de familiasEl alcalde de Bogotá, Luis Eduardo Garzón, le pidió a la Policía Metropolitana no utilizar el Escuadrón Móvil Anti Disturbios (Esmad) para hacer desalojo de familias por deudas hipotecarias.El alcalde dijo que es necesario abrir el debate en el que la Policía cumple la orden de un juez y por cumplir su deber es atacada por familias que tienen el dolor de perder su vivienda.Invitó a la Policía a utilizar la fuerza disponible pero con persuasión, con el fin de evitar enfrentamientos como el del lunes, que lo único que causan es dolor.Más de 800 mil hogares colombianos tienen dificultades para pagar sus créditos hipotecariosSegún la Asociación Nacional de Usuarios Bancarios; Anupac, al menos 800 mil familias de ingresos bajos y medios se encuentran en grandes dificultades para cancelar puntualmente a los bancos sus créditos hipotecarios.La situación podría desembocar en eventuales problemas jurídicos y demandas y juicios de lanzamiento y desalojo como el que se pretendió hacer en noroccidente de Bogotá y hasta en hechos trágicos como el de un padre de familia que se quitó la vida angustiado por la circunstancias originadas en un crédito hipotecario que no pudo cubrir.Para esta asociación, que asegura tener más de 120 mil afiliados, los problemas para muchas de las familias tienen su origen en el antiguo sistema Upac y en la inadecuada reliquidación de los préstamos que ordenó la Corte Constitucional.El presidente de la Asociación, Fernando Salazar consideró que en el pasado, muchos de los usuarios de crédito para adquirir vivienda fueron "engañados" por los bancos que ofrecieron préstamos que se ajustaran al ingreso del solicitante.Ese compromiso se cumplió al comienzo pero posteriormente se desconoció. En un principio, según Anupac, la regla era que el valor de la cuota debía ser como máximo el 30 por ciento del valor de los ingresos del usuario del préstamo hipotecario. Con el tiempo la situación cambió y el valor de las cuotas creció mucho más de lo que lo hizo el ingreso de los deudores que en miles de casos se vieron físicamente imposibilitados para atender oportunamente el pago de las obligaciones y vieron como los saldos del crédito se duplicaron y hasta triplicaron como efecto de la aplicación de la desaparecida corrección monetaria sustituida posteriormente por la UVR.Anupac insiste en que los bancos deben proceder nuevamente a revisar y reliquidar, como lo ordenó la Corte Constitucional, los préstamos hipotecarios. Considera esta asociación que de hacerse de la manera indicada, los deudores eventualmente podrían beneficiarse con la devolución anual de más de 22 puntos anuales de intereses cobrados supuestamente de manera ilegal.Según el presidente de Anupac se ha logrado, mediante acciones judiciales de carácter individual o de grupo, que los saldos de algunas deudas y las cuotas mensuales bajen considerablemente.El señor Fernando Salazar comentó el doloroso caso sucedido hace un par de años de un padre de familia que se quitó la vida llevado por la desesperación que le provocó una deuda hipotecaria y la falta de recursos para atender todo el problema que se le generó alrededor de ella. Su hijo paró en la cárcel porque estaba distribuyendo droga en la calle para conseguir plata y llevarla a su casa para que no le quitaran la vivienda a su familia y su hija, de apenas 14 años, se prostituyó en los bares de la 82 de Bogotá para conseguir 70 mil pesos destinados a pagar el abogado que asistía a su hermano en la indagatoria.Hoy en día los colombianos le deben a los bancos por concepto de préstamos hipotecarios, ocho billones 560 mil millones de pesos. La cartera vencida asciende a 324 mil millones de pesos, el 3,8 por ciento de la total.Por falta de recursos económicos, miles de familias se han visto obligadas a entregar sus viviendas a los bancos como dación en pago. En el 2002 los bancos tenían en su poder diez mil 988 viviendas valoradas en 547 mil millones de pesos. se habían reducido considerablemente alcanzando las mil 907 unidades por valor de 71 mil 243 millones de pesos.




