En el segundo vagón de un tren viajó Gabo hasta su Macondo
El amarillo del tren que llevó de vuelta a Gabriel García Márquez a su natal Aracataca contagió a esta población magdalenense que apareció en el mapa mundial, luego de que su hijo más ilustre, Gabriel García Márquez fuera galardonado hace 25 años con el premio Nóbel de Literatura
A bordo de una locomotora a vapor pintada con mariposas amarillas, el escritor colombiano Gabriel García Márquez visitó su pueblo natal, Aracataca, en el departamento de Magdalena. La locomotora bordeó extensas plantaciones de banano llevando consigo al Nobel, en un retorno a su 'Macondo' natal tan mágico como su literatura.El autor de "Cien años de soledad", su obras cumbre que lo llevó al nobel hace 25 años, se expresó muy emocionado... Quizás como lo estuvo en el pasado congreso de la lengua en Cartagena , cuando le celebraron los 80 años.El arribo de Gabo se hizo en medio de los acordes musicales interpretados por un Banda Departamental. El pueblo estaba vestido de globos y mariposas amarillas, así como de carteles con mensajes elaborados por los niños de las escuelas públicas para rendirle homenaje. El olor de la guayaba, descrito por él en uno de sus libros, tuvo que sentirlo desde que se bajó del tren.García Márquez no habló con periodistas, pero sí demostró que a sus recientes 80 años quizás es la emoción más grande recibida, después del premio otorgado en Suecia por su libro "Cien años de soledad".Ante ellos lamentó algunas ausencias, como la de su madre Luisa Santiaga, su padre Gabriel Eligio, y sus 2 hermanos más queridos, Cuqui y Eligio, quienes fallecieron antes del retorno.En el homenaje, el arroz con coco, el "cayeyé" (mote de guineo verde), sierra en salsa criolla, la ensalada de aguacate y un postre de corozo conforman el menú llamado Aureliano Buendía, que Aracataca preparó como homenaje al paladar de Gabo para que lo recuerde por muchos años en su memoria La jornada fue grande para la literatura y muy feliz para el mejor escritor contemporáneo.




