Uribe regresará a EEUU "las veces que sea necesario" para lograr el TLC
El presidente Alvaro Uribe, dijo que regresará a Estados Unidos "las veces que sea necesario" para persuadir al Congreso de que apruebe el Tratado de Libre Comercio y reconozca sus logros en contra del paramilitarismo y la violencia contra los sindicalistas
El presidente Alvaro Uribe, dijo que regresará a Estados Unidos "las veces que sea necesario" para persuadir al Congreso de que apruebe el Tratado de Libre Comercio y reconozca sus logros en contra del paramilitarismo y la violencia contra los sindicalistas. "Sabemos que hay que hacer más, pero queremos que se reconozca lo que hemos hecho" en cuanto a la protección de los derechos laborales, la lucha contra la impunidad y las investigaciones de los asesinatos de los sindicalistas, dijo Uribe en un encuentro con la prensa. Durante su visita de trabajo a EE.UU., que comenzó el miércoles y concluyó hoy, Uribe se reunió con alrededor de un centenar de legisladores en busca de la ratificación del Tratado de Libre Comercio (TLC) y de apoyo financiero para la segunda fase del Plan Colombia. Sin embargo, estos dos grandes objetivos del Gobierno colombiano tienen por delante una cuesta arriba en el Congreso estadounidense, donde muchos demócratas le han dejado claro a Uribe su preocupación por la violencia contra los sindicalistas y la "parapolítica", como se conocen los nexos entre políticos y paramilitares. Aunque Uribe no precisó la fecha de su próxima visita a Washington, la embajadora colombiana ante la Casa Blanca, Carolina Barco, indicó que vendrá en junio, independientemente de si hay o no hay consenso entre el Congreso y la Oficina de la Representante de Comercio Exterior (USTR) sobre el marco laboral del TLC. Uribe reiteró su compromiso de ayudar a "facilitar" un acuerdo entre demócratas y republicanos en el Congreso, y entre el Legislativo y la USTR, para que el TLC sea ratificado. La próxima visita de Uribe se producirá en el mismo mes en que vence la Autoridad para la Promoción Comercial (TPA) de EE.UU. y las preferencias arancelarias que este país otorga a los países andinos. Al hacer un balance de su visita, Uribe recalcó que el TLC es clave para la generación de más y mejores puestos de trabajo en Colombia y tiene importancia estratégica en la región. Según Uribe, su Gobierno prefiere que las preferencias se extiendan de manera "transitoria" y que sirvan de puente para la posible puesta en marcha del TLC. Uribe también defendió los logros de la Ley de Justicia y Paz y la desmovilización de guerrilleros y paramilitares, los cuales, según dijo, "compiten" en actos terroristas. Durante su visita el presidente colombiano recibió muchos elogios tanto de la Casa Blanca como del sector empresarial estadounidense, pero su tarea inconclusa fue convencer a los demócratas. Para EE.UU., Colombia es un aliado estratégico en la lucha contra el "narcoterrorismo" y Uribe sirve de contrapeso a la influencia del presidente venezolano, Hugo Chávez. No obstante, los observadores coinciden en que la principal traba para Uribe en estos momentos es la pugna partidista en el Legislativo respecto al TLC y el Plan Colombia. EE.UU. ha contribuido con poco más de 4.000 millones de dólares al Plan Colombia desde su génesis en 2001, pero los demócratas, y grupos afines, exigen "resultados concretos". En reuniones a puerta cerrada con Uribe, los líderes de la oposición demócrata le han pedido acciones más contundentes contra el paramilitarismo y algunos, como el legislador James McGovern, piden que el Plan Colombia se enfoque más en los programas sociales y en la ayuda a las víctimas, y menos en el aspecto militar. Tanto la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, como el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, pidieron el procesamiento de toda persona acusada de tener vínculos con los "paras". Ni el escándalo por la "parapolítica", ni el desplante reciente del ex vicepresidente demócrata Al Gore, que se negó a compartir escenario con Uribe en Miami, han mellado la popularidad del mandatario colombiano. El 75 por ciento de los colombianos apoya la gestión de Uribe, según una encuesta de la empresa Gallup llevada a cabo entre el 21 y 29 de abril, y divulgada hoy. En los corredores del Congreso estadounidense, sin embargo, el "presidente Teflón", como se conoce a Uribe por su resistencia, tendrá que ganarse los favores de quienes permanecen escépticos sobre el TLC y el Plan Colombia, señalan los observadores.




