Colombia anima a los países europeos a combatir la droga
"Esto que es visto como la droga champán, símbolo del éxito, es en realidad una droga untada de sangre", dijo el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, en la presentación hoy en Londres de una campaña europea contra el consumo de cocaína. "No hay almuerzos gratis -añadió el dirigente colombiano-. Cada raya de coca que se inhala en Europa deja en Colombia un rostro de dolor"
"Esto que es visto como la droga champán, símbolo del éxito, es en realidad una droga untada de sangre", dijo el vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, en la presentación hoy en Londres de una campaña europea contra el consumo de cocaína. "No hay almuerzos gratis -añadió el dirigente colombiano-. Cada raya de coca que se inhala en Europa deja en Colombia un rostro de dolor". Para transmitir este mensaje, que el problema de la droga no atañe sólo a los países productores sino también a los consumidores, el gobierno colombiano presentó hoy en el Reino Unido una iniciativa llamada "Responsabilidad Compartida", que busca concienciar a Europa de que debe hacer más para combatir el consumo de coca. Altos mandos de la lucha antidroga de once países europeos, entre ellos España, además de observadores de la ONU y la Comisión Europea asistieron en Canning House, conocida como la Casa de América Latina en Londres, al lanzamiento del ambicioso proyecto, que va acompañado de una impactante campaña publicitaria. Los países europeos que lo deseen podrán reproducir en sus territorios una serie de anuncios televisivos y vallas publicitarias que denuncian "La maldición de la cocaína", los efectos que tiene en Colombia el consumo de coca en el resto del mundo. Homicidios, secuestros y fabricación de bombas y minas por parte de grupos paramilitares financiados por el narcotráfico, así como la deforestación de bosques y selvas por el cultivo de coca son algunas de las lacras que deja en el país latinoamericano el consumo de la droga. Los efectos en Europa los demuestran las estadísticas: en el Reino Unido han aumentado considerablemente las muertes por cocaína de 1993 al 2001, mientras que en España entre 1999 y 2001 un 49 por ciento de las admisiones hospitalarias relacionadas con drogas fueron por cocaína. "No es cuestión de culpar a nadie, subrayó Santos. Se trata de compartir la responsabilidad y aunar esfuerzos para combatir un problema que no es sólo de salud, sino de crimen y destrucción en Colombia". Los países consumidores, señaló el vicepresidente, deberían ser "muy agresivos en materia de consumo", penalizándolo más duramente pero también haciendo una labor pedagógica en las escuelas.Tras poner "la primera piedra" en Londres, el gobierno colombiano establecerá contactos de forma individual con los países asistentes al acto de hoy -España, el Reino Unido, Austria, Finlandia, Francia, Alemania, Holanda, Italia, Portugal, Polonia y Rusia- para organizar actividades en sus territorios. Santos adelantó que, a principios del año próximo, se organizará en Madrid un foro de debate sobre consumo de droga al que asistirán expertos y académicos de toda Europa. También cabe la posibilidad de trasladar un proyecto realizado en el Reino Unido, donde víctimas colombianas del tráfico de drogas y drogadictos británicos se reunieron en Birmingham (centro inglés) y Basingstoke (sureste) para intercambiar experiencias. Hoy, en la presentación oficial de la campaña en Canning House, estuvieron presentes cinco mujeres colombianas que han sufrido de una o otra manera las consecuencias del narcotráfico. Dieron su testimonio Aura Amelia Abril, concejal obligada a huir de su ciudad por amenazas de los paramilitares; Paola Carrillo, cuyo hermano pequeño y mejor amiga murieron en un atentado contra el club Nogal de Bogotá perpetrado por las FARC, organización financiada con dinero del narcotráfico; y Emperatriz de Guevara, cuyo hijo Julián, capitán de la Policía, fue secuestrado por la guerrilla y murió en cautiverio. Estuvo también Olina Girón, una campesina de Miraflores (sur de Colombia) que fue víctima a los 17 años de una mina antipersona, que la dejó ciega y manca. Olina, cuyo principal anhelo es "estudiar psicología y ser útil a la sociedad", lanzó un mensaje claro a los consumidores de la "droga del éxito": "Por cada raya que consumen, no sólo están perjudicando su salud, también están contribuyendo a la desgracia de cientos de colombianos inocentes".




