Chávez y Rosales no se cansan de acusarse mutuamente a dos meses de los comicios
A dos meses de las presidenciales en Venezuela, Hugo Chávez, quien busca la reelección, y su principal rival, Manuel Rosales, refuerzan sus respectivas campañas en busca del voto de los indecisos y en medio de acusaciones mutuas.
A dos meses de las presidenciales en Venezuela, Hugo Chávez, quien busca la reelección, y su principal rival, Manuel Rosales, refuerzan sus respectivas campañas en busca del voto de los indecisos y en medio de acusaciones mutuas. En las filas chavistas se reiteró hoy que antes de las elecciones del 3 de diciembre la oposición aplicará una "agenda oculta" para intentar dar al traste con el proceso electoral y hasta con la vida de Chávez, Rosales por su parte optó por alertar del "peligro comunista" si los más de 16 millones de electores no lo eligen a él. "Vamos a escoger entre un sistema totalitario en el que nuestros hijos no aprenderían en la escuela ni ciencias naturales. ni castellano, ni las tablas de multiplicar y de restar, sino comunismo y todo lo que significa el proceso que parte del sistema totalitario comunista", manifestó Rosales en una rueda de prensa. "Los muchachos llegarían a casa y no nos hablarían de sumar y restar sino de la guerrilla, de Marx y del comunismo en el mundo, y de atraso, porque el comunismo es atraso", añadió. Chávez volvió a identificar a Rosales y a la veintena de candidatos opositores como "títeres" del gobernante de EEUU, George W. Bush, a quien atribuyó haber ordenado "a sus secuaces que se valgan de cualquier manera" para impedir su reelección. "El presidente de EEUU no sabe que yo tengo amigos también en la Casa Blanca", expresó y, blandiendo un bate de béisbol, dijo estar listo, incluso, para golpear "las costillas al diablo", como llama a Bush, si pretende desestabilizar a su país. El ex ministro de Educación Superior Héctor Navarro, portavoz de la campaña electoral de Chávez, afirmó hoy que inicialmente se buscará crear un clima artificial de inestabilidad y temor para favorecer la abstención electoral, uno de los objetivos supuestamente perseguidos por la oposición. Aseguró que para ello se preparan disturbios callejeros, principalmente a cargo de estudiantes de enseñanza media y superior, tras lo cual se producirá la retirada de Rosales de la contienda electoral, "entre mediados y finales de noviembre". La oposición podrá decir así que Rosales no fue derrotado electoralmente y más bien acusar a Chávez de ilegitimidad por haber sido reelegido sin candidatos de oposición, sostuvo. Otro componente de ese plan, según el ex ministro, es la "guerra de encuestas" en la que se utilizan sondeos "manipulados" para apuntalar la idea de que Rosales sube aceleradamente y Chávez baja en las preferencias de los votantes. Ya el pasado 20 de septiembre esa supuesta estrategia opositora se valió, afirmó, de una encuesta de la firma Hinterlaces, que aseguró que la intención de voto a favor de Chávez bajó del 55 al 48 por ciento entre finales de junio e inicios de septiembre. En el mismo período, agregó Hinterlaces, Rosales subió del siete al 30 por ciento, en tanto que el 20 por ciento dijo no saber aún por quién votará y el dos por ciento restante anunció que apoyaría a alguno de los otros 20 postulantes que también aspiran a gobernar el país durante el período 2007-2013. El representante del llamado "Comando Miranda" que promueve a Chávez sólo reconoció valor a encuestas en las que Chávez figura con una intención de voto del alrededor del 60 por ciento. Tras sostener que las denuncias oficialistas son propias de "un gobierno de comiquitas" (dibujos animados), sobre las encuestas Rosales prefirió mirar a lo sucedido en las elecciones en Brasil, donde este domingo el presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, no logró ser reelegido en la primera vuelta, "Se comprueba que el candidato de un gobierno siempre pierde puntos (...); son buenas lecturas", sostuvo Rosales y a la par invitó a sus seguidores a una marcha por Caracas el próximo sábado.




