La colombiana Laura Restrepo pide a España mayor tolerancia con los inmigrantes
La escritora colombiana Laura Restrepo pidió hoy a España que sea "más tolerante y flexible" con los inmigrantes hispanoamericanos, porque, aunque un pequeño grupo de ellos puede venir a Europa con intención de delinquir, la inmensa mayoría sólo viene en busca de mejores horizontes.
La escritora colombiana Laura Restrepo pidió hoy a España que sea "más tolerante y flexible" con los inmigrantes hispanoamericanos, porque, aunque un pequeño grupo de ellos puede venir a Europa con intención de delinquir, la inmensa mayoría sólo viene en busca de mejores horizontes. Restrepo hizo esta petición durante un debate del "Hay Festival" de Segovia, que fue moderado por César Antonio Molina, director del Instituto Cervantes, y en el que también intervino el escritor chileno Jorge Edwards. La ciudad española de Segovia, a 90 kilómetros al norte de Madrid, acoge hasta el lunes próximo por primera vez el "Hay Festival", que desde hace 19 años se celebra en el pequeño pueblo galés de Hay-on-Way, famoso porque con tan sólo 1.400 habitantes tiene cuarenta librerías. "España tiene una gran deuda con Latinoamérica", aseguró Restrepo en alusión a la buena acogida que los países hispanoamericanos dispensaron a los exiliados españoles tras la guerra civil, y en su opinión no tiene sentido que, ahora, se exija visado a los ciudadanos de países como Colombia, Perú, Ecuador y Cuba cuando quieren viajar a la Unión Europea. Las palabras de la escritora colombiana, cuya labor literaria ha merecido premios como el Alfaguara 2004, por su novela "Delirio", o el Sor Juana Inés de la Cruz y el France Culture, fueron recibidas con fuertes aplausos de los asistentes al debate, que tuvo lugar en la iglesia románica de San Juan de los Caballeros. Restrepo se quejó de las largas colas que cualquier colombiano que quiera venir a España tiene que soportar para conseguir un visado, y pidió a los españoles "una mayor tolerancia" hacia los ciudadanos de su país. En el debate, César Antonio Molina le preguntó al chileno Jorge Edwards por la imagen que se tiene de los hispanohablantes en otras partes del mundo, y el autor de "Persona non grata" fue muy claro: "Los hispanos dan siempre una imagen de gente muy creativa pero tremendamente desorganizada", incapaces de triunfar en el plano de la economía o de la política. Sin embargo, añadió Edwards, el idioma español "viaja bien" y permite el entendimiento entre países tan diferentes como Argentina y Nicaragua, Chile y Paraguay. Ese entendimiento permite tener "una cierta esperanza con respecto a nuestro mundo, porque un mundo que se comunica puede desarrollarse mejor", afirmó Edwards, ganador del Premio Nacional de Literatura y del Premio Cervantes, entre otros galardones. Jorge Edwards hizo hincapié en que "hay que luchar contra los prejuicios de todo orden", incluido el idiomático. Sus primeras novelas se las traducían "del español de Chile al de Madrid", y al escritor peruano Mario Vargas Llosa le pasó otro tanto con "La ciudad y los perros". "Ese prejuicio idiomático pasó, pero a veces vuelve y hay que estar alertas", aseguró el escritor, para reconocer a renglón seguido que en su país, Chile, "hay cierta resistencia" a leer literatura española, debido quizá a las diferentes expresiones que se utilizan, y, sin embargo, se lee con toda facilidad la traducción de escritores de otros idiomas. "Eso es una estupidez, porque hay que acercarse al idioma con simpatía y con curiosidad", dijo Edwards, que más de una vez, recordó, se ha referido a "esta lengua común que nos desune". Si Edwards se quejaba de los prejuicios, Restrepo lo hizo del "gran flagelo que supone para la literatura lo políticamente correcto". Su novela "La novia oscura", protagonizada por una prostituta india, tuvo problemas al ser traducida a determinadas lenguas porque ese término, "oscura", no les parecía políticamente correcto a los editores. Ella se negó a cualquier cambio en el título, porque las palabras sobre el color de la piel forman parte de "la riqueza del idioma" y están todas ellas en el Diccionario, desde "moreno, mulato, mestizo o zambo, trigueño, aceituno, cobrizo o tostado", recordó la escritora.




