El orden público sigue agitado en 12 departamentos del país
La ofensiva de las Farc en esta época preelectoral se concentró en amenazas contra el transporte público y privado en vías principales y secundarias en las regiones donde esa guerrilla tiene presencia. Los ataques de las Farc afectan vías , poblaciones y habitantes de Antioquia, Valle, Putumayo, Arauca, Caldas, Caquetá, Casanare Vichada, Chocó, Huila, Cauca y Norte de Santander
La ofensiva de las Farc en esta época preelectoral se concentró en amenazas contra el transporte público y privado en vías principales y secundarias en las regiones donde esa guerrilla tiene presencia. Los ataques de las Farc afectan vías , poblaciones y habitantes de Antioquia, Valle, Putumayo, Arauca, Caldas, Caquetá, Casanare Vichada, Chocó, Huila, Cauca y Norte de Santander. Un conductor de vehículo público murió a manos de francotiradores de las Farc que dispararon contra una caravana que transitaba escoltada por el ejército entre Dabeiba y Mutatá, entrada al Urabá Antioqueño. En el oriente del departamento, la guerrilla paralizó el transporte , además de explotar un carro bomba a la entrada del municipio de Yarumal, afortunadamente sin consecuencias fatales. El transporte está prácticamente paralizado en Arauca, el oriente de Caldas (donde ya se denunció desabastecimiento de alimentos), Casanare, Putumayo, Chocó, Vichada, Caquetá. El ejército estableció un plan de seguridad con la vigilancia de las caravanas que se organizan en las distintas regiones afectadas, con el fin de procurar el traslado de bienes y pasajeros. Sin embargo, los últimos ataques de la guerrilla han demostrado que estas caravanas agudizan el estado de vulnerabilidad de la población civil. En el departamento de Norte de Santander, los conductores que cubre la ruta Cúcuta-Ocaña informaron que no sacarán sus vehículos por temor a ser blanco de ataques de la guerrilla.El el Huila, los concejales de la población de Palestina, renunciaron debido a las amenazas. una comisión del Ministerio del Interior intenta revertir la decisión de los concejales prometiendo seguridad para ellos y sus familias. El Chocó padece la ofensiva de las Farc con desabastecimiento de alimentos y combustibles y con la parálisis del transporte, pues nadie se arriesga a tomar la carretera desde Risaralda ante las persistentes amenazas.




