La Diócesis de Quibdó fue galardonada con el Premio Nacional de Paz que apoya Caracol Radio
El Premio Nacional de Paz fue entregado a la comunidad de sacerdotes católicos de Quibdó, que junto con sus feligreses han enfrentado la violencia que los grupos guerrilleros y de autodefensas
El Premio Nacional de Paz fue entregado a la comunidad de sacerdotes católicos de Quibdó, que junto con sus feligreses han enfrentado la violencia que los grupos guerrilleros y de autodefensas, los cuales han ocasionado el desplazamientos de varios pobladores en el departamento del Chocó.En dialogo con Caracol Radio, el Vicario de la Diócesis, padre Napoleón García Anaya, dijo que el premio es un reconocimiento a un trabajo con las comunidades étnicas menospreciadas y a los pueblos indígenas que han sido golpeados por la violencia."Es un trabajo religioso con un compromiso social y de acompañamiento con la comunidad en los múltiples intentos de desplazamientos y resistencia contra los grupos armados ilegales", sostuvo el religioso.La Fundación Fescol, que otorga el premio entre cuyos convocantes está Caracol Radio, encontró que las poblaciones del Chocó, han sido golpeadas desde los años 80 por la violencia y son atendidas por al Diócesis de Quibdó, entidad que desarrolla procesos de formación en derechos humanos, fortalecimiento cultural, organización popular, intervención humanitaria y planes de vida.Los agentes de pastoral han atendido a más de 4.400 personas dispersas en un territorio de 12.500 kilómetros cuadrados, en los que la mayoría de las poblaciones son rurales. Siempre teniendo como norte su compromiso con la vida y situándose al lado de las víctimas, la Diócesis ha tomado la voz de los chocoanos para denunciar y resistir la violencia en el Atrato. Para resistir la violencia la Diócesis desarrolla formación en derechos humanos, fortalecimiento cultural, procesos organizativos populares, intervención humanitaria en medio del conflicto y planes de vida con las comunidades afrocolombianas e indígenas de la región. Entre los logros se cuentan la articulación del trabajo de organización, arraigo a sus tradiciones culturales y a su territorio. La Pastoral ha atendido a más de 4.400 personas en situación de desplazamiento, buscando condiciones propicias para el retorno de estas comunidades. Los misioneros actúan como acompañantes solidarios, respetando su autonomía.Dentro de este Premio Nacional de Paz también recibieron un reconocimiento la comunidad de mujeres desplazadas de Cartagena que elaboró su propia solución de vivienda. De iguela forma fue reconocido el esfuerzo de la Fundación Diocesana de Antioquia que ayuda a viudas y huérfanos de la violencia.



