El ex presidente Aznar presenta su libro y habla de terrorismo
El ex presidente del Gobierno español José María Aznar reiteró en Bogotá su tesis de que "con el terrorismo no hay términos medios: o se gana o se pierde". Aznar, que presentó su libro "Retratos y perfiles. De Fraga a Bush" ante un centenar de personas reunidas en un club de la capital colombiana, aseguró que una "política de apaciguamiento (en ese terreno) envalentona a los terroristas".
El ex presidente del Gobierno español José María Aznar reiteró en Bogotá su tesis de que "con el terrorismo no hay términos medios: o se gana o se pierde". Aznar, que presentó su libro "Retratos y perfiles. De Fraga a Bush" ante un centenar de personas reunidas en un club de la capital colombiana, aseguró que una "política de apaciguamiento (en ese terreno) envalentona a los terroristas". Para presentar el libro, Aznar participó en un coloquio junto al presidente colombiano, Alvaro Uribe; con el ex ministro de Interior y uno de los puntales políticos de Uribe a comienzos de su mandato, Fernando Londoño, y el director de la revista Cambio 16, Mauricio Vargas. Uribe, que se niega a calificar de conflicto armado la situación en Colombia y prefiere hablar de terrorismo, ha sugerido a la segunda guerrilla del país, el Ejército de Liberación Nacional (ELN), que no tendría objeción en aceptar lo de conflicto armado si ese grupo proclama el cese de hostilidades. Ayer propuso también, a través de su comisionado de paz, un encuentro con la principal guerrilla, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), para hablar de intercambio humanitario y ofreció detener las acciones militares y policiales en una zona establecida para ese encuentro, si los insurgentes lo aceptan, así como una metodología para la reunión. Convencido de que la política de Uribe es firme, valiente y acertada, y "da resultados", el ex presidente del Gobierno español aseguró en entrevista que publica hoy el diario El Tiempo que "por lo tanto cualquier movimiento que se haga será en torno a esa política, que está siendo reconocida y apoyada internacionalmente". Así y todo, Aznar, ante Uribe, al que mostró su admiración, afirmó que "el único destino y mensaje es que el terrorismo debe ser derrotado", aún reconociendo que será "una batalla dura, larga y difícil, pero que hay que ganar". Aznar, que criticó la política contra el terrorismo del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, dice en la entrevista al diario que en líneas generales "todos los diálogos (con los terroristas) son iguales", aunque los fundamentos, según la trayectoria histórica, "pueden tener formas diferentes". "El diálogo con los terroristas es un diálogo que hay que rechazar. Lo que hay que buscar en todo caso es la derrota de las instituciones terroristas", porque no es lo mismo, en su opinión, "un diálogo con una organización prácticamente derrotada que con una que aún está revitalizada". En el acto de presentación del libro, Aznar afirmó que "ser sobreviviente (del terrorismo) es un privilegio" y subrayó que con el atentado que sufrió el 19 de abril de 1995, la organización terrorista ETA "quería impedir que el Partido Popular llegase al poder" en 1996, cosa que no consiguió. Y respecto a los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid, por parte de células islamistas, tres días antes de la elecciones legislativas en España, según Aznar se "puso de manifiesto la voluntad (terrorista) de que el PP perdiera" esas elecciones. Habló también de la política como pasión y afirmó, en relación a Manuel Fraga, fundador del PP, que "sin pasión no hay política" y despreció a quienes llamó "pequeños líderes" que "están más pendientes de su imagen" que de hacer política real. "Si me propusieran ahora retornar a la política, diría rotundamente que no", dijo, "pero sí tengo y sigo teniendo un interés en la política", al recordar que preside la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES). Arremetió contra la izquierda política al defender a ultranza el liberalismo y la economía de mercado y explicó que se hizo amigo de Tony Blair, el primer ministro británico, porque dejó atrás esa política laborista de izquierda con la llamada Tercera Vía. "Blair entendió que el socialismo se había acabado y denominó Tercera Vía a su política para no decir que el socialismo se acabó", subrayó.




