Emotivo homenaje en Martinica a las víctimas del accidente del avión de West Caribbean
Con gran emoción, dignidad y recogimiento, miles de martiniqueses se unieron este miércoles en duelo por las 160 víctimas, incluidos 152 habitantes de la isla, del reciente accidente aéreo en Venezuela, en un tributo en el estadio de Fort-de-France, con la asistencia de los presidentes francés y venezolano
Con gran emoción, dignidad y recogimiento, miles de martiniqueses se unieron este miércoles en duelo por las 160 víctimas, incluidos 152 habitantes de la isla, del reciente accidente aéreo en Venezuela, en un tributo en el estadio de Fort-de-France, con la asistencia de los presidentes francés y venezolano. El estadio Dillon de la capital de Martinica, con capacidad para unas 30.000 personas, estaba repleto para este "homenaje nacional", que duró unas dos horas, bajo un sol de justicia. Otros miles de martiniqueses pudieron seguir la ceremonia en pantallas gigantes fuera del recinto. Unos 1.500 familiares y allegados de las víctimas estaban sentados debajo de carpas blancas en el estadio. En las gradas también dominaba el blanco, color del luto. La emotiva ceremonia estuvo jalonada por las intervenciones de representantes de las siete religiones (católica, adventista, evangélica, ortodoxa, hinduista, judía y musulmana) practicadas en la isla, y por piezas interpretadas por la orquesta sinfónica de Martinica, y los solistas Odile Rhino y Jean-Pierre Cadignan. Los religiosos (uno de ellos también mencionó a las víctimas del accidente aéreo de ayer en Perú) trataron de aportar consuelo a los allegados de los muertos, en esta isla de 400.000 habitantes, golpeada en el corazón, que perdió a familias enteras en la catástrofe que se ha cobrado el mayor número de vidas francesas en la historia de la aviación civil. El tributo también estuvo marcado por los silencios, cargados de emoción, como el minuto final en memoria de todas las víctimas del avión de la compañía colombiana West Caribbean Airways (WCA), que se estrelló el pasado día 16 en la Sierra venezolana del Perijá. Murieron los ocho tripulantes colombianos del MD-82 y los 152 pasajeros, todos ellos residentes de Martinica, que volvían a casa después de pasar una semana de vacaciones en Panamá. En la tribuna de honor estaban sentados los presidentes de Francia, Jacques Chirac, y de Venezuela, Hugo Chávez, quien, en un gesto calificado de "hermoso" por fuentes oficiales francesas, había decidido asistir a la ceremonia. Las cámaras de televisión mostraron cómo los dos presidentes charlaban de forma animada durante el acto, después del cual iban a mantener un encuentro en privado, antes de abandonar la isla. Entre los asistentes estaba también el presidente de Dominica así como el alcalde de la localidad de Machiques, donde cayó el avión. Chávez, que antes del acto había departido con varios de los familiares, depositó un enorme ramo de flores amarillas, azules y rojas, ante una estela con los nombres de las 160 víctimas. Le siguió Chirac, acompañado por su ministro de Ultramar, los líderes de los Consejos Regional y General de Martinica, y el alcalde de Fort-de France, para depositar a diez manos otro ramo. Antes, 160 familiares habían depositado cada una un pequeño ramo de flores blancas en un corazón instalado en la hierba junto a la estela, en el que se leían versos del poeta senegalés Bigaro Diop: "Los muertos no están muertos. Están en el alma que se estremece. Están en la muchedumbre. Están aquí". Fue un momento intenso, al igual que la procesión de 160 niños y niñas, de entre 12 y 14 años, vestidos de blanco, para depositar otras tantas velas ante la capilla ardiente: una carpa blanca con paneles donde estaban las fotografías o los nombres de cada víctima. Los cuerpos no podrán ser repatriados hasta que sean identificados, un proceso que puede durar unas semanas y que se lleva a cabo en Maracaibo, con la ayuda de expertos franceses. No hubo discursos de políticos en el tributo, que el alcalde de Fort-de-France quiso "sobria y humilde", y que fue un momento de solidaridad en el dolor. "Francia está de luto", había dicho Chirac al llegar a la isla a primera hora, y expresó a Martinica la profunda "compasión" y "solidaridad" de toda la Nación, "en una palabra, su fraternidad". El presidente se reunió en privado con unos 1.500 familiares o allegados de las víctimas antes de la ceremonia. En este día de homenaje nacional, con las banderas a media asta en los edificios públicos del país, las víctimas serán recordadas esta tarde en una misa en la catedral Notre-Dame de París, en presencia del primer ministro, Dominique de Villepin, varios miembros de su Gobierno, y la Primera Dama de Francia, Bernadette Chirac.




