El colombiano Mauricio Ardila mantiene alta la imagen Sudamericana en el Giro de Italia
El colombiano Mauricio Ardila, del conjunto belga Davitamon Lotto, volvió a ser el mejor de los representantes americanos en la cuarta etapa del Giro de Italia, que tuvo un final polémico debido a la descalificación del italiano Paolo Bettini que cerró en los metros final al australiano Baden Cooke.
El colombiano Mauricio Ardila, del conjunto belga Davitamon Lotto, volvió a ser el mejor de los representantes americanos en la cuarta etapa del Giro de Italia, que tuvo un final polémico debido a la descalificación del italiano Paolo Bettini que cerró en los metros final al australiano Baden Cooke.Esa acción le costo a Bettini, que se mantiene como líder, su descalificación de vencedor de la etapa, triunfo que fue para su compatriota Luca Mazzanti, compañero en el Panaria de los colombianos Freddy González y Luis Felipe Laverde.La etapa de 220 kilómetros, fue alargada nueve más de lo marcado en el libro de ruta, y recorrida por Mazzanti en 5 horas, 10 minutos y 9 segundos, mismo tiempo que sus compatriotas David Cioni, Michel Scarponi y el mencionado Bettini, que pasó al último puesto de ese grupo que luchó por el triunfo...... Ardila ingreso a 4 segundos con el grupo principal.A pesar de su descalificación Bettini sigue al frente de la general con 13 segundos sobre su compatriota Danilo di Luca y 16 con respecto al también Mazzanti; mientras que Ardila es octavo con un retraso de 36 segundos.Al margen de lo sucedido en el embalaje, para los colombianos fue una especie de trámite el largo viaje de 220 kilómetros, pues se limitaron a seguir el ritmo que marcaban otros en un terreno completamente llano.En la parte final de la etapa uno de los más activos fue el mencionado Ardila, pues en lo que va de Giro se ha convertido en uno de los lanzadores de confianza del australiano Robbie McEwen, vencedor de la segunda etapa.La etapa fue de transición para los ciclistas de Suramérica a la espera de la alta montaña.Este jueves se disputará la quinta etapa, entre la localidad de Celano y L'Aquila, de 223 kilómetros, la más larga de esta edición del Giro y considerada de media montaña con los altos de Diavolo y Monti Godi, ambos catalogados de segunda y el Monte Urano, de primera, cuya cima está situada en el kilómetro 161.



