Vicepresidente venezolano dice que el Plan Colombia es responsable del aumento del secuestro y la extorsión
En el inicio del tercer gabinete móvil, el vicepresidente de la República, José Vicente Rangel, afirmó que al gobierno no le interesa la confrontación con ningún país, especialmente con Estados Unidos, y responsabilizó al Plan Colombia por el aumento de los delitos de extorsión y secuestro en Venezuela
El vicepresidente de Venezuela José Vicente Rangel dijo que "el Plan Colombia es una de las razones por las cuales se ha incrementado el delito de secuestro y extorsión en Venezuela", afirmó Rangel.Dijo que la acción de los grupos paramilitares -a los que calificó de organizaciones delictivas"- se ha visto estimulada últimamente por la "actitud" del gobierno del presidente Álvaro Uribe, pues al golpearlos esos grupos "drenan" hacia Venezuela. "Y lo mismo pasa con la guerrilla", agregó."El origen de la violencia venezolana es colombiano", sentenció.Aseguró el vicepresidente que el secuestro y la extorsión será atacado con toda la capacidad de respuesta del Estado venezolano, para lo que se sincronizará la acción de los poderes Ejecutivo, Judicial, Ciudadano y Legislativo.Ante las versiones de una supuesta carrera armanetista contra Colombia, en vicepresidente afirmó contundentemente que "Venezuela no se está armando". A su juicio, esa es una versión que circula con el propósito de hacer ver que el país está en una competencia armamentista con Colombia.Aclaró que cada vez que sea necesario actualizar el equipamiento de la Fuerza Armada Nacional se hará, "pero no con fines agresivos contra nadie".Venezuela no busca pelea con EEUU En el inicio del tercer gabinete móvil, el vicepresidente de la República, José Vicente Rangel, afirmó que al gobierno no le interesa la confrontación con ningún país, especialmente con Estados Unidos, y responsabilizó al Plan Colombia por el aumento de los delitos de extorsión y secuestro en Venezuela.Asimismo, señaló que sectores de la oposición "atacan" al Consejo Nacional Electoral previendo una posible derrota en las próximas elecciones y negó que el Gobierno tenga alguna relación con recientes despidos de periodistas de medios de comunicación privados.Rangel aseguró que a Venezuela no le interesa la confrontación con ningún gobierno o país "y particularmente con EEUU debido a las históricas relaciones que existen y también al intercambio económico y comercial"."Ya lo dijo el presidente (Hugo) Chávez: No queremos pelea, no queremos confrontar con EEUU, pero este es un país que tiene mucho sentido de la dignidad; y cada vez que sea atacado, el gobierno venezolano y el pueblo van a responder", dijo.No obstante, reconoció que "nosotros somos un país conciente de nuestras limitaciones. Somos un país pequeño comparativamente con EEUU, no estamos colocando la conflictividad a nivel militar, pero tenemos suficiente autoridad moral, democrática y cívica para hacer frente a esas agresiones".Reiteró que el gobierno venezolano "en ningún momento ha tomado la iniciativa para agredir o atacar a los Estados Unidos. Siempre la agresión ha provenido de funcionarios y voceros de la administración dle presidente (George W.) Bush".Rangel señala que cada vez que el gobierno de Hugo Chávez ha dado una respuesta a EEUU es para "hacer frente a una provocación". Insiste en que hay "halcones" en el seno del gobierno norteamericano que tienen una "deliberada y calculada política de provocación hacia Venezuela".El alto funcionario opina que el problema no está en que "casi no pase ni un día" sin que el gobierno norteamericano aluda a Venezuela, sino en la "desinformación que caracteriza esa actitud".Dijo que, a su juicio, EEUU recibe información "contaminada" porque se informa sobre lo que sucede en el país a través de "algunos medios de comunicación -no todos por cierto- que tienen una posición muy clara de frente al gobierno del presidente Chávez y a través de voceros mercenarios de la oposición".A juicio de Rangel, una observación directa del proceso de cambio que adelanta el actual gobierno en Venezuela llevaría a EEUU a tener una posición distinta.




