Juicio continúa pese al retraso de Michael Jackson y amenaza de arresto
El juicio contra Michael Jackson continuó en Santa María (California) a pesar del retraso con el que el cantante estadounidense llegó a la sala después de que el juez le amenazara con detenerlo si no se presentaba
El juicio contra Michael Jackson continuó en Santa María (California) a pesar del retraso con el que el cantante estadounidense llegó a la sala después de que el juez le amenazara con detenerlo si no se presentaba. Jackson llegó al juzgado de Santa María vestido con una especie de pijama azul, despeinado, aparentemente débil y ayudado en algunos momentos por varios asistentes para caminar. El cantante se presentó más de una hora tarde con respecto al horario inicialmente previsto, tras alegar, por medio de su abogado, que se encontraba en un hospital por problemas de espalda. Su retraso causó el enfado del juez Rodney Melville, que al conocer la ausencia del acusado dictó una orden de detención que entraría en efecto a menos que se presentara en la sala en los próximos 60 minutos. Jackson llegó al tribunal cinco minutos más tarde del plazo que fijó Melville y entró directamente en la sala, desde donde pasó al despacho del juez junto con su abogado, Thomas Mesereau, y el fiscal Tom Sneddon. Durante esta espera Mesereau alegó que su cliente estaba en Santa Bárbara, localidad costera en las proximidades de Santa María, ingresado en un hospital por problemas en su espalda. El intérprete de "Bad", de 46 años, dio muestras de sus dolencias de espalda al llegar a la sala y contó con la ayuda de uno de sus guardaespaldas al andar algo ladeado a la izquierda y dando pasos muy cortos. Finalmente, tras una reunión con los abogados, Melville indicó que no se tomarían medidas contra el cantante y el juicio continuaría normalmente. "El señor Jackson tenía un problema médico y me fue necesario ordenar su comparecencia", explicó el juez, quien agregó que "el juicio va a seguir adelante... Al tomar esta decisión, no estoy expresando ninguna opinión sobre el caso, sobre el señor Jackson o sobre el fiscal del distrito". De haber entrado en vigor la orden de detención, el cantante hubiera quedado bajo custodia de las autoridades y hubiera perdido la fianza de tres millones de dólares que depositó al comenzar el caso. La sesión de hoy está considerada clave dado que hoy continúa la declaración del adolescente que acusa a Jackson de haber abusado sexualmente de él. Melville se dirigió al jurado para recordarles que la tardanza de Jackson, o la orden de arresto, no deben de ser tenidas en cuenta a la hora de las deliberaciones. Según los espectadores presentes en la sala, el juez le dijo al jurado que actuaría con la misma firmeza si alguno de los miembros llega con retraso. El cantante está acusado de 10 cargos, entre ellos el de abuso sexual de un menor, de los que se declaró inocente. Si el jurado lo declara culpable, Jackson puede ser condenado a una pena máxima de 20 años de cárcel.




