Violencia en Irak: Otros diez muertos en ataques y hallan 41 cadáveres
Al menos diez personas han muerto hoy en Irak en varios ataques perpetrados por la resistencia, entre ellos uno contra el ministro de Planificación, Mahdi al-Hafid, quien salió ileso. Además, en las últimas 24 horas se han hallado 41 cadáveres en el país, sumido en la violencia desde que Estados Unidos lanzó su invasión en marzo de 2003. Según fuentes policiales, en el ataque contra el ministro murieron dos guardaespaldas del funcionario
Al menos diez personas han muerto hoy en Irak en varios ataques perpetrados por la resistencia, entre ellos uno contra el ministro de Planificación, Mahdi al-Hafid, quien salió ileso. Además, en las últimas 24 horas se han hallado 41 cadáveres en el país, sumido en la violencia desde que Estados Unidos lanzó su invasión en marzo de 2003. Según fuentes policiales, en el ataque contra el ministro murieron dos guardaespaldas del funcionario. Los atacantes abrieron fuego con pistolas y fusiles contra el convoy del ministro cuando cruzaba el barrio bagdadí de Mansuresa, en el oeste de la capital, explicó uno de los portavoces de su partido. Al-Hafdi es vicepresidente del Movimiento de los Iraquíes Libres, que lidera el ex ministro Adnan Pachachi, una de las pocas personalidades suníes que colaboran con el gobierno provisional. El atentado se produjo después de que, también en Bagdad, el estallido de un camión bomba dejara al menos tres muertos, incluido el suicida, según fuentes policiales, que dieron cuenta de la explosión de otros dos vehículos cargados con explosivos. A primera hora de la noche se desconocía, sin embargo, el número de víctimas causadas por las dos últimas deflagraciones, que se produjeron cerca de un puesto de control de soldados estadounidenses e iraquíes en Habaniya, al oeste de la capital, y al paso de una patrulla militar también conjunta en el barrio bagdadí Al Baladiyat. Asimismo en la capital, hombres armados dispararon y mataron al director del Hospital Al Furat, Adel Abdelkarim, y una persona murió al ser tiroteado un autobús que trasladaba a iraquíes que trabajan para un compañía kuwaití. Un oficial de policía y una interprete iraquí morían entretanto al ser tiroteados por supuestos insurgentes en la provincia de Salahedin (norte), informó la radio local. En Basora, a unos 500 kilómetros al sur de la capital, una bomba explotó al paso del convoy de la policía iraquí, lo que costó la vida a dos agentes de seguridad y heridas a otros cinco, incluido un responsable de la Policía de la zona de Al Zubeir. La crónica luctuosa se vio también ensombrecida por la aparición en fosas comunes de los cuerpos de otros 26 policías y guardias de seguridad ajusticiados por los insurgentes. Diecinueve cadáveres fueron descubiertos anoche en la localidad de Rumana, cercana a Siria, a unos 450 kilómetros al oeste de Bagdad, según explicó el director de la Policía de esa ciudad, coronel Yasem al Duleimi. "Otros siete fueron encontrados esta mañana en una aldea cercana" añadió Duleimi, citado por la radio iraquí y quien señaló que todo indica que las víctimas "fueron asesinadas por armas de fuego hace al menos una semana". Los nuevos descubrimientos tuvieron lugar apenas horas después de que el martes fueran hallados quince cuerpos sin vida en Latifiya, al sur de Bagdad, en el llamado "triángulo de la muerte", escenario de frecuentes ataques contra fuerzas iraquíes y de EEUU. El Tribunal Central Iraquí acusaba por su parte a quince personas de actividades terroristas, entre ellos ocho extranjeros, de diferentes nacionalidades árabes, que llegaron para unirse presumiblemente a la insurrección. En un comunicado divulgado en Bagdad, el Tribunal detalla que cuatro de los detenidos son saudíes, tres sirios y uno yemení, mientras que los siete restantes son iraquíes. Según cifras del Ministerio iraquí de Interior, alrededor de un tercio de los insurgentes que actúan en Irak son llegados de otros países árabes. También hoy se ha conocido un nuevo secuestro perpetrado por el "Ejército Islámico de Irak", que publicó un comunicado y un vídeo de los rehenes en internet. En la grabación se ve a dos supuestos conductores sudaneses que trabajaban para una empresa turca en una base estadounidense y que son calificados de "criminales" por sus captores. Los secuestradores advierten que todos los que colaboran con el ejército ocupante se arriesgan a correr la misma suerte. "Aviso a otras personas que dejen cualquier trabajo con los ocupantes infieles porque la mano de la justicia les encontrará allí donde estén", dice uno de los secuestrados en el vídeo.




