Israel exige a Palestina que acabe con los terroristas para seguir con los acuerdos. Yihad Islámica seguirá atacando
Israel exige al presidente palestino, Mahmud Abás (Abú Mazen), un cambio de estrategia contra la resistencia o sea "operaciones en lugar de entendimientos", tras el ataque de la Yihad Islámica. Este grupo afirmó que "continuará con sus ataques armados si prosiguen las violaciones israelíes del alto el fuego"
Israel exige al presidente palestino, Mahmud Abás (Abú Mazen), un cambio de estrategia contra la resistencia o sea "operaciones en lugar de entendimientos", tras el ataque de la Yihad Islámica que el viernes pasado causó cuatro muertos en Tel Aviv. El primer ministro israelí, Ariel Sharón, advirtió hoy domingo que, si Abás no consigue frenar la violencia, "no habrá progresos" en el campo de las negociaciones de paz que deben culminar con el establecimiento de un Estado palestino en Cisjordania y Gaza. Por su parte, el presidente de la Comisión Parlamentaria para Asuntos de Seguridad y el Exterior, Yuval Steinitz, declaró hoy a la radio pública que "Abás es para Israel como Yaser Arafat toda vez que no combata por la fuerza contra los terroristas", La política de los "entendimientos" seguida por Abás, sucesor del fallecido Arafat -entre otros motivos para evitar enfrentamientos armados que pudieran degenerar en una guerra civil entre palestinos- debe cambiar radicalmente se afirmaba hoy en círculos del Gobierno y de las Fuerzas Armadas israelíes. Allegados a Sharón aseguraron hoy que Abás está entre la espada y la pared, y que "no tiene mucho tiempo más" para reducir con sus organismos de seguridad a las facciones de la resistencia que "lo ponen peligro a él no menos que a Israel". El ataque de un suicida de la Yihad Islámica, que se inmoló en la entrada al club nocturno "The Stage", también causó 49 heridos, 34 de los cuales seguían hospitalizados esta mañana. Así quebró un "período de calma" de un mes que esa organización pactó con Abás en Gaza con vistas a un alto el fuego formal aún no concertado. El presidente palestino, no obstante, anticipó la existencia del alto el fuego en la Cumbre de Sharm el Sheij del pasado día 8 con Sharón quien, de su parte, prometió cesar todas las operaciones militares en los territorio palestinos. Abás emplazó este fin de semana a los jefes de la seguridad palestina para que apresen a los cómplices del suicida. "No quiero esfuerzos, quiero resultados" o serán destituidos, dijo. Tras el ataque en Tel Aviv, el ministro israelí de Defensa, Shaúl Mofaz, ordenó anoche al Ejército reanudar las operaciones contra la Yihad Islámica. Su segundo, Zeev Boim, informó hoy que se restablecerán las ejecuciones "selectivas" contra los milicianos de la Yihad, y amenazó con atacar a Siria, donde este grupo tiene su jefatura. Con un total de sesenta llamadas de alerta en poder de los organismos de seguridad sobre posibles nuevos ataques palestinos, la policía está hoy en estado de alerta en todo el país. El presidente Abás, acusado por el suicida de negociar con Israel "sobre la sangre de los mártires palestinos", condenó duramente el "sabotaje contra su pueblo" y el proceso de paz pero, según fuentes del Gobierno israelí hoy, "el ataque es prueba de que (Abás) no otra alternativa que una guerra total contra el terrorismo". Los Estados Unidos, cuyo Gobierno le ha dado su espaldarazo político con vista a las negociaciones para establecer un estado palestino viable en los territorios ocupados por Israel, así como la Unión Europea (UE), también instan a Abás a tomar medidas drásticas. El plan conocido como la "Hoja de ruta", que debe servir de guía a Abás y a Sharón para las negociaciones de paz, insta precisamente a la ANP a poner fin a la violencia y a desarmar a la resistencia, algo que Arafat se negó a hacer, y que su sucesor trata de conseguir mediante acuerdos políticos con las facciones de la "Intifada". El líder de la ANP debe reunirse el próximo 5 de marzo en El Cairo con representantes de esas facciones, bajo los auspicios del presidente egipcio, Hosni Mubarak, a fin de ultimar las negociaciones que le permitan anunciar oficialmente el alto el fuego o una tregua (hudna). El atentado de la Yihad Islámica dejó entre interrogantes el futuro de esas negociaciones en la capital egipcia, adonde llegará Abás después de participar este martes en la Conferencia de Londres, un foro destinado a debatir proyectos de asistencia para el Gobierno y el pueblo palestino. La Yihad Islámica afirma que seguirá atacando a IsraelUn dirigente de la Yihad Islámica (Guerra Santa) en la franja de Gaza, Jaled al Batsh, afirmó que el brazo armado de su organización "continuará con sus ataques armados si prosiguen las violaciones israelíes del alto el fuego". Al Batsh, en diálogo con representantes de la prensa palestina, confirmó que el brazo armado de la Yihad, Saraya al Quds, perpetró el ataque suicida del viernes pasado en un bar del paseo marítimo de Tel Aviv, en el que murieron cuatro israelíes. La confirmación sigue a una serie de desmentidos de parte de todas las facciones de la resistencia palestina contra la ocupación israelí en Cisjordania y Gaza, incluso de ese grupo islámico. Fuentes palestinas ya habían dado a conocer anoche un vídeo que muestra al suicida, Abdala Badrán, estudiante universitario de 21 años, militante de la Yihad, antes de cometer el ataque. "Este ataque ha sido respuesta a las violaciones de la calma por parte de las fuerzas de ocupación que la Yihad Islámica anunció y aceptó", dijo Al Batsh refiriéndose a un acuerdo de las facciones palestinas con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abás (Abú Mazen), para una "período de calma de un mes". Abás tiene previsto viajar a Egipto y participar el próximo 5 de marzo en una conferencia con representantes de las facciones a fin de anunciar oficialmente el alto el fuego con Israel, condición sine qua non para impulsar las negociaciones de paz con el Gobierno de Ariel Sharón y conseguir un Estado palestino independiente. "El período de calma debía de haber caducado el pasado día 22", especificó Al Batsh, y si Israel continúa "sus agresiones contra nuestro pueblo", la Yihad Islámica responderá, agregó. De momento la calma provisional era respetada las otras dos principales facciones de la resistencia, los batallones de Azedin al Kasam, brazo armado de la Resistencia Islámica (HAMAS), y las Brigadas de los Mártires de Al Aksa, afiliadas a Al Fatah. El presidente palestino tildó de "terroristas" y "saboteadores de los intereses nacionales del pueblo palestino" al suicida y a los que cooperaron con él en el atentado en Tel Aviv, y ordenó apresar a los cómplices para juzgarlos.




