Indígenas panameños rechaza Plan Colombia por "militarista".
El Congreso General Kuna, máximo organismo de gobierno de los aborígenes panameños en la provincia de Darién, fronteriza con Colombia, rechazó este viernes el Plan Colombia contra el narcotráfico por considerarlo "eminentemente militar".
PANAMA.--- El Congreso General Kuna, máximo organismo de gobierno de los aborígenes panameños en la provincia de Darién, fronteriza con Colombia, rechazó este viernes el Plan Colombia contra el narcotráfico por considerarlo "eminentemente militar". Los Kunas, al igual que los indígenas Emberá-Wounan (también residentes en la provincia del Darién) han sido víctimas de ataques e incursiones de grupos irregulares colombianos armados. Una declaración del congreso general Kuna, integrado por Sailas (jefes de islas y pueblos) enviada a la AFP indicó que los líderes indígenas analizaron entre el 23 y 26 de noviembre la situación de los pueblos aborígenes en la frontera con Colombia "y las posibles consecuencias de la implementación del Plan Colombia". Con el llamado Plan Colombia, el gobierno del presidente Andrés Pastrana pretende combatir el narcotráfico en su país, a un costo de 7.500 millones de dólares, de los cuales 1.300 millones serían aportados por Estados Unidos en ayuda financiera y militar."El Congreso General Kuna ha decidido repudiar todos los saqueos, agresiones, violaciones y asesinatos realizados por grupos armados colombianos en contra de la población Embera, Wounan y Kuna del Darién, así como el estado de terror e inseguridad que vivimos en la frontera con Colombia", indicó la declaración. Según los kunas, el Plan Colombia "llevará el conflicto armado a niveles mucho más altos, aumentará el dolor y la inseguridad de nuestros pueblos y alejará más las posibilidades de una paz justa en la hermana república de Colombia". Piden al gobierno de la presidenta Mireya Moscoso mantener su posición de no involucrarse "en lo más mínimo, en la implementación del Plan Colombia" y ubicar los puestos de la policía fronteriza alejados de la población civil.Igualmente exigieron a los grupos armados colombianos (paramilitares y guerrilleros) respetar la integridad de los territorios indígenas, porque "somos pueblos pacíficos y portadores de un sueño de autonomía, de poder desarrollar nuestras comunidades en paz y bienestar conforme a nuestras culturas y religiones". A la vez, pidieron una mejor atención gubernamental para sus comunidades, mejor preparación para la policía fronteriza, un plan para atender a los deplazados internos "que ya existen e irán en aumento".Exhortaron a los kunas y Embera-Wounan de Panamá y Colombia "a mantenerse alerta y abrir cauces de comunicación y colaboración para hacer frente a la situación que vivimos".




