Oficial de Estados Unidos se declarará culpable en caso de drogas
El ex jefe de la operación del Ejército de Estados Unidos contra las drogas en Colombia, coronel James C. Hiett, se declarará culpable por haber encubierto operaciones de tráfico de drogas que efectuó su esposa, informa hoy martes el diario "The Washington Post".
Washington.--- El ex jefe de la operación del Ejército de Estados Unidos contra las drogas en Colombia, coronel James C. Hiett, se declarará culpable por haber encubierto operaciones de tráfico de drogas que efectuó su esposa, informa hoy martes el diario "The Washington Post".La esposa de Hiett, Laurie, se declaró culpable el 27 de enero por planificar el contrabando a EEUU de heroína, por valor de 700.000 dólares. La mayor parte del tráfico se hizo en paquetes enviados desde Colombia y Laurie Hiett viajaba a Nueva York a cobrar su dinero.El diario cita fuentes judiciales según las cuales el coronel Hiett se declarará culpable de no haber informado a las autoridades sobre las actividades ilegales de su esposa.Hiett dijo a las autoridades que él le había dicho a Laurie que no quería saber de dónde provenía el dinero que ella manejaba. El oficial no ha sido acusado por tráfico de drogas o lavado de dinero.Pero las fuentes que cita "The Washington Post" sostienen que ahora el coronel Hiett ha admitido que guardó en su apartamento y en su oficina en la Embajada de EEUU en Bogotá hasta 45.000 dólares que le dio su esposa.Después que la mujer fuera detenida el año pasado y de que Hiett retornara a Estados Unidos, el coronel hizo depósitos de pequeñas cantidades del dinero en diferentes bancos de su país y adquirió órdenes de pago, en un intento aparente por evadir el requisito aduanero de declarar el dinero en efectivo.Laurie Hiett dijo que nunca había informado a su esposo de cuáles eran sus actividades para obtener dinero.Cuando Laurie Hiett cometió el delito, su esposo estaba al mando de unos 200 miembros del Ejército de EEUU que instruían a las fuerzas de seguridad colombianas en la lucha contra la droga, y brindaban protección a tres estaciones de radar utilizadas para detectar los aviones que hacían contrabando.




