Viuda de Guillermo Gaviria espera que alias El Paisa ayude a construir la paz
A alias El Paisa le atribuyen el secuestro y asesinato del gobernador Guillermo Gaviria, el exministro Gilberto Echeverri.
La abogada Yolanda Pinto Afanador, la viuda del exgobernador de Antioquia Guillermo Gaviria Correa, consideró la llegada a La Habana de Hernán Darío Velásquez Saldarriaga, alias El Paisa, como un proceso normal en los diálogos de paz entre el gobierno y las Farc en Cuba.
Insistió la viuda de Gaviria Correa en que es preferible observar a alias el Paisa en la mesa de paz que en la cárcel, porque desde allí puede ayudar en la finalización del conflicto armado en el país.
“Necesitamos sentar a la mesa las dos partes y quienes nos ha causado tanto daño tienen la voluntad de terminar el conflicto que nos ha hecho tanto daño, pues yo no tengo más que estar tranquila y satisfecha, yo sigo observando que las Farc tienen esa voluntad clara”, afirmó Pinto Afanador.
Aseguró que la inclusión de este jefe guerrillero en las negociaciones de La Habana ratifica que las Farc están dialogando en bloque y no existen separaciones entre los cabecillas y sus integrantes.
Para la señora Pinto Afanador, ante la firma de los acuerdos de terminación del conflicto armado en Colombia, alias el Paisa, será juzgado por la justicia transicional establecida en el país y se conocerá la verdad sobre los crímenes cometidos por este jefe guerrillero, a quien le atribuyen los asesinatos del entonces gobernador de Antioquia, Guillermo Gaviria Correa, el exministro Gilberto Echeverri Mejía, asesor de paz del Gobierno seccional, y ocho miembros de la fuerza pública que los acompañaban en su lugar de secuestro.
Guillermo Gaviria Correa fue asesinado por las Farc por orden de alias El Paisa, el 5 de mayo del 2003, después de ser secuestrado el 21 de abril del 2002 cuando desarrollaba una marcha por la no violencia en el municipio de Caicedo, Antioquia.
A alias El Paisa también lo señalan como autor de los ataques terroristas como el estallido de una bomba dentro de los parqueaderos del Club el Nogal, en Bogotá, entre otros.




