El libro “Lo que no tiene nombre” de Piedad Bonnett ahora es obra teatral
“Lo que no tiene nombre” llega al Teatro Petra bajo la dirección de Johan Velandia. La adaptación de la obra de Piedad Bonnett convierte el dolor, la memoria y la salud mental en teatro

"Lo que no tiene nombre" ahora en teatro
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Teatro
El libro “Lo que no tiene nombre”, el conmovedor texto de Piedad Bonnett, hace parte de las obras literarias colombianas que ya se incluyeron en la lista de clásicos contemporáneos nacionales. Ahora se verá en las tablas gracias a la adaptación y dirección de Johan Velandia, una apuesta escénica que estará en la cartelera del Teatro Petra de Bogotá del 9 y el 19 de septiembre en 11 funciones.
En diálogo con LO MÁS CARACOL el adaptador y director de la obra teatral afirmó que la propuesta teatral toma su esencia para construir un lenguaje propio que permita dialogar con el público desde la sensibilidad, la reflexión y la emoción. En escena, la historia se convierte en una experiencia artística que entrelaza teatro, música, poesía y artes visuales para abordar temas tan complejos como la enfermedad mental, la memoria, el duelo y los vínculos familiares, afirmó Velandia.
Adaptación
Para Johan Velandia, asumir el reto de llevar al teatro uno de los libros más importantes de la literatura colombiana reciente significó acercarse al texto desde el respeto y la admiración. El director reconoce que la obra de Piedad Bonnett plantea enormes desafíos por su profundidad emocional y por la honestidad con la que aborda la experiencia de una madre frente a la pérdida de su hijo,
La adaptación implicó seleccionar escenas y apartes del libro que pudieran encontrar una nueva vida sobre el escenario. En ese proceso, Velandia decidió concentrarse en los elementos más humanos y emocionales del relato, sin perder de vista la crítica que la autora plantea frente al tratamiento de las enfermedades mentales y a las dificultades que enfrentan quienes conviven con ellas.
El resultado es una puesta en escena que amplía el alcance de la historia original. La figura de la madre deja de ser únicamente la de Piedad Bonnett para convertirse en la representación de muchas mujeres que han atravesado experiencias similares. Lo mismo ocurre con el hijo, cuya presencia se transforma en una voz colectiva capaz de reflejar las luchas, los temores y las fragilidades de quienes enfrentan trastornos mentales.
Escena
La nueva creación de la agrupación artística La Congregación Teatro apuesta por una narrativa fragmentada en la que el tiempo avanza y retrocede como ocurre con los recuerdos. Las imágenes, la música y las acciones físicas van construyendo el relato, alejándose de una estructura lineal para sumergir al espectador en un universo donde la memoria ocupa un papel central.
El reparto está integrado por Victoria Hernández, Natalia Coca, Laura Ángel, Catalina Gil, Juan José Villalobos y Cristian Ruiz, quienes asumen múltiples personajes durante la representación. Esta construcción coral, inspirada en elementos propios del teatro griego, permite que las experiencias individuales trasciendan y se conviertan en una reflexión colectiva sobre la pérdida, el amor y la resiliencia.
La música también desempeña un papel determinante. La puesta recupera parte del universo sonoro asociado a Daniel Segura, hijo de Piedad Bonnett, incorporando referencias musicales y canciones interpretadas en vivo. A ello se suma la presencia de su obra pictórica, convertida en fuente de inspiración para la construcción visual del montaje, le explicó Velandia a Caracol Radio
En la dirección artística está Laura Lizarazo. Los productores describen que el escenario se concibe como un espacio minimalista donde el vacío adquiere significado. Allí, cada objeto, cada imagen y cada silencio contribuyen a construir una experiencia profundamente emocional.
La obra también se convierte en un homenaje a Piedad Bonnett, a su hijo y a la literatura colombiana. Aunque la escritora autorizó la adaptación tras sostener encuentros con el director, no hizo parte del proceso creativo, una decisión que buscó preservar la intimidad de su historia familiar.
Con 11 funciones programadas en su primera temporada, “Lo que no tiene nombre” llega a los escenarios como una invitación a mirar aquello que suele permanecer oculto, a reconocer la fragilidad humana y a entender que el arte puede convertirse en un puente para nombrar el dolor, preservar la memoria y encontrar nuevas formas de permanecer en medio de la ausencia.

Carlos Castro Arias
En Caracol Radio desde 1993. Jefe de Gestión de Contenidos de Caracol Radio. Premio Nacional de Periodismo...




