Corpoboyacá transforma suelos degradados y fortalece la producción campesina
Paipa, Tuta y Toca hacen parte de un proyecto piloto que busca recuperar terrenos afectados y mejorar las condiciones de producción rural

El objetivo de Corpoboyacá con este proyecto es que los campesinos puedan recuperar sus tierras y volverlas más fértiles / Foto: Corpoboyacá.

Tunja
La recuperación de suelos degradados avanza en diferentes municipios de Boyacá con un proyecto piloto liderado por Corpoboyacá, que busca devolver la fertilidad a terrenos afectados por procesos de erosión y, al mismo tiempo, fortalecer las capacidades de las familias campesinas.
La estrategia comenzó el año pasado con la selección de predios en Paipa, Tuta y Toca, municipios en los que las comunidades participaron en un proceso de diagnóstico y posterior implementación de alternativas para mejorar las condiciones de sus terrenos.
Daniela Alarcón, ingeniera de la Subdirección de Ecosistemas de Corpoboyacá, aseguró que el proyecto inició con un análisis individual de cada predio para determinar sus principales necesidades.
“Empezamos a hacer un proyecto piloto desde el año pasado de recuperación de suelos. Escogimos unos municipios donde nos abrieron las puertas para hacer una especie de mejoramiento en sus suelos. Se hizo en Paipa, Tuta y en Toca”.
En Paipa, el proyecto llegó a las veredas Cruz de Murcia y Pastores; en Tuta se intervino la vereda Alizal, mientras que en Toca se trabajó con las veredas seleccionadas y dos predios incluidos en la iniciativa.
De acuerdo con Alarcón, antes de implementar las acciones se realizaron análisis de las características físicas y químicas de los suelos, con el propósito de establecer el nivel de degradación y definir las alternativas más apropiadas para cada terreno.
“Hicimos un diagnóstico en cada predio donde identificamos que tenían un grado de degradación o erosión. Lo que quisimos hacer fue una unidad productiva donde tendríamos plantas nativas, frutales, aromáticas y control biológico”.
La iniciativa también contempla lombricompostaje y huertas caseras, con el objetivo de aprovechar los residuos orgánicos generados en las propias unidades productivas y convertirlos en abonos para los cultivos.
La ingeniera destacó que el proceso busca que los productores tengan herramientas para mejorar sus suelos de manera sostenible y aprovechar los recursos disponibles en sus predios.
“También tenemos unas huertas caseras donde podemos dar seguridad ambiental para los usuarios. Al principio la idea fue hacer un análisis de suelos para ver específicamente cómo estaba cada predio en sus características físicas y químicas”.
A partir de los resultados obtenidos en los diagnósticos, Corpoboyacá implementó diferentes prácticas de conservación y recuperación, entre ellas curvas de nivel, terrazas, zanjas de infiltración y labranza mínima.
Estas acciones buscan disminuir la pérdida de suelo y mejorar la capacidad de los terrenos para conservar agua y nutrientes.
“Empezamos a ver curvas de nivel, algunos terraceos, zanjas de infiltración, también cómo se podía hacer la labranza mínima y así sucesivamente empezamos a sembrar. Este es el resultado que teníamos”.
Otro de los componentes del proyecto es el establecimiento de abonos verdes y forrajeros, con cultivos como avena y trigo que posteriormente pueden ser incorporados al suelo para aumentar el contenido de materia orgánica.
En uno de los predios de Toca, precisamente, se implementó esta alternativa con la participación del productor.
“Quisimos sembrar avena y el usuario también sembró trigo. Lo que queremos hacer es incorporar esto al suelo y garantizar buenas características de materia orgánica al suelo”.
Según Corpoboyacá, estas prácticas permiten avanzar hacia sistemas productivos más sostenibles, mientras los campesinos aprovechan parte de los cultivos como alimento para sus animales y posteriormente incorporan los residuos al terreno.
“Podemos incorporar al suelo lo que es meterlo al suelo y que desde ahí empecemos a proporcionarle más que todo nitrógeno al suelo”.
Con este proyecto piloto, la corporación busca demostrar que la recuperación de terrenos degradados puede ir de la mano con la producción agrícola sostenible, la conservación ambiental y el fortalecimiento de las comunidades rurales.




