JEP revela en Paipa detalles del asesinato de dos hombres en Pajarito
Un familiares de las victimas aseguró que la familia esperó 20 años para conocer la verdad sobre su muerte.

Durante la audiencia, un compareciente relató cómo fueron asesinadas las víctimas y cómo se habría simulado un combate.

Paipa
En Paipa se desarrolla el segundo día de audiencia de la Jurisdicción Especial para la Paz, en el que se siguen conociendo detalles de hechos relacionados con asesinatos de civiles que habrían sido presentados como bajas en combate.
Durante esta jornada, la JEP abordó el caso de José Omar Sánchez Herrera y Álvaro Hernández Pérez, asesinados el 28 de abril de 2006 en el sector de Peñagallo, en Pajarito, Boyacá. De acuerdo con lo expuesto en la audiencia, los dos hombres habrían sido llevados hasta el lugar bajo el engaño de una supuesta negociación de armas y posteriormente asesinados por exintegrantes del GAULA.
Uno de los momentos más significativos de la jornada fue la intervención de un familiar de José Omar Sánchez Herrera, quien aseguró que durante 20 años la familia esperó este momento para conocer la verdad sobre lo ocurrido.
El familiar explicó que asistió en representación de sus abuelos, tíos, primos y de los nietos que José Omar no pudo disfrutar porque, según sus palabras, “le arrebataron el gozo” de compartir con ellos.
También cuestionó la versión que en su momento presentó a su padre como integrante de la guerrilla. Señaló que José Omar tenía alrededor de 55 años, era ornamentador y padre de familia, y que la única pistola que había empuñado era la utilizada para sus labores de pintura o soldadura.
“Era el mayor de ocho hermanos, era el pilar, la columna más fuerte de nuestra familia”, manifestó el familiar, al recordar el impacto que tuvo su asesinato.
Durante su intervención, además, expresó dudas sobre las circunstancias de la muerte y pidió conocer con mayor detalle qué ocurrió en los momentos previos al asesinato. Aseguró que el cuerpo de su padre presentaba señales que, según su percepción, podían ser compatibles con maltrato, entre ellas marcas en las muñecas y tobillos, además de una lesión en la mandíbula.
Por ello, preguntó a los comparecientes si su padre había intentado defenderse, si había implorado por su vida o si había pedido que tuvieran consideración al tratarse de una persona mayor, con hijos y nietos.
El familiar también centró parte de sus preguntas en la informante conocida como alias Patricia, a quien señaló como una de las personas que le genera mayores interrogantes dentro del caso. Quiso saber si los militares realizaron un seguimiento previo a José Omar y Álvaro Hernández y cuál fue exactamente el papel de esta persona en los hechos.
Uno de los comparecientes respondió durante la audiencia y relató cómo se produjo el asesinato. Según su versión, José Omar fue llevado hacia la zona conocida como La Matamonte mediante el engaño de que allí se encontraban camuflados y armamento.
El compareciente aseguró que, una vez en el lugar, le indicó al soldado Pérez Dumar que tomara a una de las víctimas y posteriormente disparó contra José Omar. Según su relato, Pérez Dumar hizo lo mismo con el otro hombre.
El exmilitar también reconoció que posteriormente utilizó dos armas que llevaba consigo para dispararlas en las manos de los fallecidos, con el propósito de dejar evidencia que permitiera sostener la versión de un supuesto enfrentamiento.
Este relato hace parte de las declaraciones que están siendo conocidas durante la audiencia de la JEP en Paipa, donde los comparecientes han entregado detalles sobre la planeación y ejecución de estos hechos y sobre la manera en que posteriormente se habría intentado presentar a las víctimas como integrantes de grupos armados.
La audiencia continúa en Paipa con la participación de familiares de las víctimas y los comparecientes, en un proceso en el que las familias buscan esclarecer lo ocurrido y conocer la verdad después de dos décadas.




