Grietas y zonas restringidas: avanza evaluación a colegios afectados tras sismo en Santander
En tres colegios se reportaron novedades estructurales y salones inhabilitados hacen parte del reporte tras el terremoto del pasado 10 de agosto en Colombia.

Foto: Sindicato de Educadores de Santander

El terremoto registrado el pasado 10 de agosto encendió las alarmas en varias instituciones educativas de Santander, donde fueron reportadas grietas, daños en techos y otras fallas en la infraestructura. Aunque en algunos colegios las afectaciones fueron calificadas como menores, en otros la comunidad educativa advierte sobre riesgos que requieren una revisión técnica y atención de las autoridades.
En Barrancabermeja, dos instituciones educativas reportaron afectaciones. En la Institución Educativa El Castillo, Mónica Andrea Vera, rectora, señaló que el movimiento sísmico generó grietas en paredes exteriores e interiores del edificio administrativo.
Una inspección preliminar de la Secretaría de Educación no identificó, hasta el momento, un compromiso estructural; sin embargo, recomendó restringir la permanencia de estudiantes en estas zonas mientras se obtiene un concepto técnico definitivo.
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Entre las afectaciones también se encuentran fisuras en el cielo raso del segundo piso, daños en la escalera de acceso y desprendimientos en elementos externos destinados al desagüe. Además, algunas fisuras que ya existían en otras áreas del colegio se ampliaron tras el movimiento telúrico.
Por esta razón, se restringió el paso en las zonas consideradas de riesgo y se suspendieron temporalmente servicios como biblioteca, audiovisuales y restaurante escolar, mientras se adelantan las revisiones correspondientes.
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Otra de las instituciones afectadas en Barrancabermeja es el Colegio John F. Kennedy, donde fueron identificadas nuevas grietas y el posible incremento de algunas fisuras que ya estaban presentes. De acuerdo con el reporte de Geny Patricia Murillo, coordinadora de convivencia, los daños son de menor calibre y no han afectado la prestación del servicio educativo ni representan, según la inspección preliminar, una afectación estructural de mayor gravedad.
En este colegio también se anunció una revisión de la cubierta ubicada en la entrada de la institución para determinar si el movimiento sísmico afectó su resistencia. Los resultados deberán ser reportados a la Secretaría de Educación.
Preocupación en el colegio Villas de San Ignacio de Bucaramanga
En Bucaramanga, la situación que genera mayor preocupación se presenta en el Colegio Villas de San Ignacio, donde estudiantes, padres de familia y docentes aseguran que el terremoto aumentó las alertas frente a problemas de infraestructura que ya venían presentándose.
La comunidad educativa reporta grietas en diferentes salones y muros, desniveles, problemas en las escaleras y salones que permanecen inhabilitados. También se advierten dificultades con las cubiertas y filtraciones de agua durante las lluvias.
Según el reporte, alrededor de 1.250 estudiantes, además de 58 docentes, cuatro administrativos y tres directivos, hacen parte de la comunidad educativa que se encuentra preocupada por las condiciones de la institución.




