Presidente Abelardo De La Espriella reveló nuevo balance del terremoto en Colombia
El mandatario detalló cifras por departamento y anunció medidas para los afectados.

289 muertos y $30 billones en pérdidas: nuevo balance del terremoto en Colombia. Foto: Getty Images / NurPhoto

Este lunes, el presidente Abelardo de la Espriella presentó una actualización sobre la magnitud del terremoto que golpeó al país el pasado 10 de agosto. De acuerdo con el reporte más reciente de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la emergencia ya cobija a 450 municipios distribuidos en 15 departamentos.
Las cifras entregadas dan cuenta de 289 muertes, 4.187 personas heridas y 143 aún sin localizar, con un total de 120.328 familias registradas como damnificadas. En cuanto a infraestructura habitacional, 26.945 viviendas quedaron completamente destruidas y otras 127.557 sufrieron algún tipo de daño. El sector salud reporta afectaciones en 285 centros médicos, mientras que en educación el número de sedes escolares golpeadas supera las 2.838.
Según explicó el mandatario, Valle del Cauca y Risaralda son los territorios donde el sismo dejó las secuelas humanas más severas: 163 fallecidos, 2.672 heridos y 80 personas desaparecidas en el primero, y 104 fallecidos, 565 heridos y 61 desaparecidos en el segundo. De la Espriella insistió en que las labores de búsqueda y rescate continuarán activas en el terreno mientras persista alguna probabilidad de hallar sobrevivientes.
Sobre el impacto financiero, el mandatario reveló que una firma privada modeló las pérdidas físicas directas en Chocó, Risaralda, Quindío, Caldas y Valle del Cauca, arrojando un total superior a los 30 billones de pesos. Aclaró que se trata de un cálculo preliminar sujeto a ajustes, compuesto por 24,5 billones en edificaciones y 5,5 billones en infraestructura vial y de servicios.
Como parte de su discurso, De la Espriella hizo dos llamados puntuales: al gremio constructor, para que aporte maquinaria y destine parte de sus utilidades a levantar de nuevo los proyectos de vivienda en las zonas más golpeadas; y al sector financiero, para que reduzca las tasas de interés y así agilice los procesos de reconstrucción.
El mandatario cerró con un mensaje directo a los damnificados: “A las familias que perdieron sus viviendas les quiero decir que no están abandonadas, habrá subsidios de arrendamiento, alivios del servicio público y un programa de vivienda nueva y de mejoramiento”, en el marco de lo que bautizó como “Vivienda Milagro”.




