Centrales obreras en Caldas analizan con preocupación el nuevo gobierno de Abelardo De La Espriella
Explican que hay altas probabilidades de que los programas en beneficio de los menos favorecidos sean eliminados. Además, lamentan que haya una relación estrecha con los Estados Unidos.

Nuevo presidente de Colombia, Abelardo De La Espriella en el Túnel del Toyo en Antioquia y pancartas de las centrales obreras. Foto: archivo.

Manizales
Los nombramientos del nuevo gabinete y los pronunciamientos acerca de las políticas que implementaría Abelardo De La Espriella son preocupantes, opina Carlos Eduardo Yepes, ejecutivo de la CUT en Caldas, quien afirma que el retroceso de los derechos laborales adquiridos durante el gobierno de Gustavo Petro es inminente, así como los recursos de los subsidios.
“Desde la Central Unitaria de Trabajadores vemos con gran preocupación varias cosas. La primera es reversar los derechos laborales, los cuales fueron reivindicados en el gobierno que sale en relación a la reducción del horario de trabajo, recargos nocturnos, ampliación de la jornada nocturna, entre otros. Sobre el discurso del vicepresidente Restrepo acerca del subsidio para nuestros ancianos que construyeron el país y que por diferentes situaciones no cuentan con una pensión, el auxilio de $ 260.000 es un aliciente, pero al manifestar que lo aumentarían a $ 400.000 y ahora se retractan diciendo que no alcanza, genera inestabilidad y vemos con preocupación lo que ocurriría con la población vulnerable”.
Entre tanto, desde la Confederación de Trabajadores de Colombia (CTC) ven con preocupación el panorama de capitalismo radical que llegará en las próximas horas, el cual se consolidaría y se patrocinaría desde el exterior. Argumentan que la izquierda en Colombia debería continuar, pese a sus falencias, pero José López Posada, ejecutivo nacional de la CTC en Caldas, afirma que Abelardo De La Espriella no es el indicado para ejercer la presidencia de la república.
“Hay un ala radical y otros que trabajamos desde el diálogo, es preocupante la llegada una derecha capitalista radical, debería seguir la izquierda pese a los errores, para la clase obrera, programas de adulto mayor, la recuperación de la tierra y otros programas retrocederán. La gente dice que votaron por el menos malo, pero eso fue por una propaganda contra la continuidad del cambio. La oposición nunca trabajó por la construcción de Colombia, todos los partidos políticos se venden a este nuevo gobierno dando los primeros resultados contra el pueblo en general”.
Desobediencia pacífica civil ante injerencia estadounidense
Para Yepes, el llamado a la desobediencia civil pacífica es coherente, ya que Colombia es antiimperialista, por lo que considera que si desde Norteamérica detienen a Gustavo Petro desordenaría el país.
“Obtener alianzas internacionales con Israel que hablan solo de guerra y nada de paz y que arreglan todo con fuego por las diferencias sociales que existen entre los países. La constitución establece que somos un país independiente, con autonomía, pero con la injerencia internacional perdemos soberanía. Yo creo que la represión no puede ser la forma para mediar los debates por las diferencias existentes, está el diálogo que defendemos”.
Algo parecido opina López Posada, quien asegura que preocupa la injerencia de EUA en Colombia y en los proyectos adelantados por la izquierda, sin embargo, aclara que el hasta hoy presidente Gustavo Petro sabrá responder por sus actuaciones, pero será ante la justicia colombiana y no la extranjera.
“Si Gustavo Petro debe responder ante el gobierno norteamericano por sus actuaciones, lo hará si así se amerita, pero considero que la justicia colombiana debe ser quien lo juzgue, pero de acuerdo a interferir en las políticas de los países, me parece sumamente grave y creo que será de evaluar por parte de las centrales obreras al respecto”.
Culminan diciendo que la represión no es el sentir de los colombianos y que Gustavo Petro despierta sentimientos en muchos ciudadanos a lo largo y ancho del país.




