Así es ‘Manos al Campo: Ajonjolí y Miel’, transformador económico para familias de Montes de María
Con este proyecto más de 80 familias campesinas de Ovejas (Sucre) y Santa Rosa de Lima (Bolívar) se han visto beneficias. Sembraron 23 hectáreas de ajonjolí bajo un modelo agroecológico y comercializaron cerca de 14 toneladas por un valor cercano a los $90 millones de pesos.


Colombia
Más de 80 familias campesinas cuentan hoy con nuevos conocimientos, herramientas y alianzas comerciales que les permiten mejorar sus ingresos mientras protegen el Bosque Seco Tropical gracias a un proyecto ejecutado por la Fundación Ayuda en Acción en alianza con Promigas, Surtigas y Fundación Promigas.
En Caracol Radio le contamos todos los detalles
Proyecto ‘Manos al Campo: Ajonjolí y Miel’
Esta es la huella que deja el proyecto ‘Manos al Campo: Ajonjolí y Miel’, que impulsó la producción agroecológica, fortaleció las organizaciones comunitarias y promovió la conservación del bosque en los municipios de Ovejas (Sucre) y Santa Rosa de Lima (Bolívar).
A través de la siembra de ajonjolí y el fortalecimiento de la actividad apícola, las comunidades consolidaron un modelo productivo que conecta el cuidado del territorio con oportunidades reales de ingreso: uno que fortalece capacidades, mejora la calidad de los productos y abre camino hacia nuevos mercados.
Una cosecha que fortalece ingresos y capacidades
Como resultado, se sembraron 23 hectáreas de ajonjolí bajo un modelo agroecológico y se comercializaron cerca de 14 toneladas por un valor cercano a los $90 millones de pesos, fortaleciendo la cadena de valor mediante el aumento de la producción y la mejora en la calidad del grano.
“Antes del proyecto mi producción era baja porque no tenía suficiente conocimiento. Gracias a Manos al Campo aprendí nuevas técnicas y aumenté la producción. Producir de manera agroecológica significa hacerle menos daño al medio ambiente y obtener productos de mejor calidad”, afirmó Brayan Benítez, productor del corregimiento La Peña, en Ovejas (Sucre).
La miel, otro motor de desarrollo territorial
En el componente apícola se instalaron tres nuevos apiarios con 40 colmenas en Ovejas y se fortalecieron dos apiarios con 18 colmenas en Santa Rosa de Lima. Además, los productores recibieron equipos, herramientas y formación en sanidad apícola, trashumancia y extracción de miel.


Organizaciones que se fortalecen desde el territorio
Uno de los principales legados del proyecto fue el fortalecimiento del tejido organizativo. Se crearon dos nuevas asociaciones: ASOAGROFLOR y ASAMUPE, esta última integrada por 16 mujeres cabeza de hogar que decidieron unir su conocimiento y su trabajo.
“El principal logro fue formalizar nuestra organización ante la Cámara de Comercio. Nos unimos 16 mujeres cabeza de hogar porque sabemos que juntas somos más fuertes. Ya acordamos sembrar media hectárea de ajonjolí en agosto con recursos propios. Lo más difícil era dar el primer paso; antes de este proyecto no habíamos tenido esa iniciativa”, expresó Anaís Benítez Contreras, representante legal de ASAMUPE.
José Tapia Narváez, representante legal de Casa Sésamo, organización aliada en la comercialización del ajonjolí, destacó la importancia de estas alianzas para garantizar la sostenibilidad de los procesos productivos: “Desde las unidades productivas del municipio valoramos muy positivamente el impacto de este proyecto. Sus resultados se reflejan en lo económico, lo social y lo ambiental. Estas alianzas nos permiten acceder a nuevos nichos de mercado y posicionar los productos de ajonjolí y miel”, señaló José Tapia Narváez.
Cuidando el Bosque Seco Tropical
En el componente ambiental, las comunidades construyeron de manera participativa calendarios de floración y de siembra. Las 23 hectáreas cultivadas permanecen libres de contaminación por agroquímicos, contribuyendo así a la conservación del Bosque Seco Tropical.
“Cuando trabajamos de manera articulada con las comunidades y brindamos acompañamiento técnico permanente, logramos resultados que van más allá del incremento en los ingresos familiares. También fortalecemos el cuidado del medio ambiente, la autonomía y la soberanía alimentaria”, señaló José Alfredo Vásquez Vergara, profesional de fortalecimiento de procesos productivos de Ayuda en Acción, Regional Caribe.
“Para Fundación Promigas es muy valioso ser parte de iniciativas como esta, que abren oportunidades y entregan herramientas reales a las comunidades. Cuando acompañamos procesos como el de Ovejas y Santa Rosa de Lima, no solo fortalecemos capacidades productivas: caminamos junto a las familias en la construcción de su propio desarrollo. Este es el sentido del Programa Comunidades Más Productivas, seguir sembrando confianza y futuro en el territorio”, señaló César Barrios, coordinador Regional de Fundación Promigas.
El proyecto ‘Manos al Campo: Ajonjolí y Miel’, ejecutado por la Fundación Ayuda en Acción en alianza con Promigas, Surtigas y Fundación Promigas, concluyó dejando capacidades instaladas en las comunidades, organizaciones fortalecidas y avances concretos en producción agroecológica y conservación ambiental. Los resultados en Ovejas y Santa Rosa de Lima confirman que, cuando el acompañamiento técnico se combina con el compromiso de las comunidades, el desarrollo sostenible del territorio es posible.




