Identifican a víctima de falsos positivos en Dabeiba, tras más de 20 años de búsqueda
Su familia pudo recuperar sus restos y darle sepultura.

JEP realiza entrega digna de restos a familia tras más de dos décadas de búsqueda. Foto: Cortesía JEP

Antioquia
Gracias a los aportes de verdad de exmilitares ante la JEP que reconocieron su responsabilidad por asesinatos y desapariciones forzadas, presentados como ‘falsos positivos’ en Dabeiba e Ituango, Antioquia y al trabajo forense, una familia campesina pudo recuperar los restos de su familiar y darle sepultura.
Se trata de Orlando de Jesús Oquendo Úsuga, un joven que al momento de su desaparición tenía 19 años y quien se encontraba desaparecido hace más de dos décadas.
¿Quién era Orlando?
Orlando de Jesús era el segundo de diez hermanos, el hijo mayor y una figura fundamental para su familia. Sus seres queridos lo recuerdan como un padre amoroso, un hijo atento y un hermano alegre. Trabajaba en las labores del campo y mantenía una relación muy cercana con sus hermanas.
Su padre, Luis Emilio, recuerda que el 14 de julio de 2004 ambos estaban aserrando madera. Al finalizar la jornada, Orlando se quedó organizando el material. Fue la última vez que lo vio. Desde entonces, su familia emprendió una búsqueda que se prolongó durante más de veinte años.
Proceso de identificación
El hallazgo de Orlando se produjo en el marco del Caso Conjunto Cementerio Las Mercedes de Dabeiba, en el que la JEP imputó crímenes de guerra y de lesa humanidad a diez máximos responsables, ocho de los cuales ya reconocieron públicamente su responsabilidad.
La reconstrucción de esta trazabilidad dentro del cementerio y los posteriores análisis forenses permitieron avanzar en su identificación. Tras la exhumación, los restos fueron trasladados al laboratorio del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses en Medellín para adelantar los estudios correspondientes.
Más información
Los análisis genéticos realizados por el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses permitieron confirmar que las estructuras óseas recuperadas en la bóveda 15 de la Galería Sagrado Corazón correspondían a Orlando, tras establecer su relación biológica con Gladys del Socorro Úsuga Manco y Luis Emilio Oquendo Puerta, sus padres.
Para la familia de Orlando, esta diligencia marca el final de una búsqueda de más de veinte años.




