Exministro advierte escenario crítico por El Niño: “habría racionamiento de gas y energía”
El margen de acción sería limitado ante la inminencia del fenómeno climático

Planta térmica de Tebsa./ Foto: Carlos Riaño

El exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, lanzó una seria advertencia sobre el panorama energético del país tras las recientes alertas del Gobierno Nacional frente al riesgo de desabastecimiento eléctrico y la posible llegada anticipada del fenómeno de El Niño.
Acosta respaldó la preocupación expresada por el ministro de Minas y Energía, Edwin Palma, quien señaló que el país enfrenta un riesgo inminente de tensión en el suministro eléctrico, pero fue más allá al advertir que la coyuntura podría derivar en un escenario simultáneo de escasez de energía y gas.
“Ya el propio ministro ha anunciado que es inminente el fenómeno de El Niño con base en el IDEAM, pero también es inminente el riesgo de desabastecimiento energético”, señaló el exministro, al tiempo que advirtió que los reportes recientes indicarían una posible aceleración del evento climático, que podría presentarse desde junio.
Un sistema “mal preparado” ante la contingencia
Para Acosta, el país llega a este posible escenario con debilidades estructurales en generación, transporte de energía y abastecimiento de gas natural, lo que incrementa la vulnerabilidad del sistema.
“Nos encuentra muy mal preparados para afrontar esta contingencia porque tenemos déficit en generación y transporte de energía, y un déficit en materia de gas que nos ha obligado a importarlo”, afirmó.
El exfuncionario explicó que las plantas térmicas han incrementado su operación para permitir la recuperación de embalses hidroeléctricos, siguiendo las instrucciones del operador del sistema XM, que busca que los niveles de los embalses alcancen cerca del 80%. Sin embargo, este ajuste operativo incrementa la demanda de gas natural en un momento en que la oferta es limitada.
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Presión sobre el sistema térmico
Uno de los puntos más críticos señalados por Acosta es la limitada capacidad de importación de gas natural en el país. Actualmente, Colombia cuenta únicamente con la regasificadora SPEC en Cartagena, que, según advirtió, se encuentra operando al límite de su capacidad.
“Esto nos genera inconvenientes para contar con el gas suficiente para el parque térmico, sin desmedro de la atención a la demanda esencial y de la industria”, explicó.
En ese contexto, alertó sobre un posible dilema energético en el corto plazo: “Podríamos estar ante la disyuntiva de racionar el servicio de energía o racionar el suministro de gas, o incluso ambos escenarios al mismo tiempo”.
Limitaciones regulatorias y acción de la CREG
Frente a las medidas que podría adoptar la Comisión de Regulación de Energía y Gas (CREG), Acosta fue enfático en que el margen de acción es limitado ante la inminencia del fenómeno climático.
“Las medidas que pueda tomar la CREG serán de alcance muy limitado. Los procesos de subastas del cargo por confiabilidad toman tiempo y no vamos a contar en el corto plazo con nueva expansión de generación”, explicó.
No obstante, consideró que sí existen herramientas inmediatas de gestión de la demanda que podrían implementarse para mitigar el impacto del posible estrés del sistema.
Ahorro energético y gestión de la demanda
El exministro destacó la necesidad de impulsar medidas de ahorro energético de manera urgente, no solo en entidades del Gobierno Nacional, sino en todo el Estado.
“Debe ser una orden extensiva a todas las entidades públicas para promover el ahorro de energía”, afirmó.
Asimismo, propuso retomar estrategias utilizadas en crisis anteriores, como el programa “Apagar paga”, implementado en 2015, el cual permitió reducir la demanda en cerca de un 5%.
También planteó la necesidad de introducir incentivos regulatorios para “aplanar la curva de demanda”, especialmente en las horas pico del sistema eléctrico, cuando la presión sobre la infraestructura es mayor.
Entre esas medidas, mencionó la posibilidad de implementar tarifas horarias que incentiven el consumo en horas valle —cuando la energía es más barata—, lo que permitiría a los usuarios industriales y comerciales reorganizar sus procesos productivos.
Un llamado a medidas urgentes
Para Acosta, el país necesita una combinación de acciones inmediatas de gestión de la demanda y ajustes estructurales de mediano plazo para evitar un escenario crítico.
“Si no se toman decisiones oportunas, podríamos enfrentarnos a un escenario complejo de racionamiento energético”, concluyó.




