San Pablo de Borbur plantea cinco ejes para el futuro del sector esmeraldero en Mesa Territorial
La viceministra de Minas y Energía, Sorrel Aroca Rodríguez, hizo presencia en el encuentro con mandatarios de Boyacá.

La Mesa Territorial de Minerales Estratégicos y Críticos se adelantó en el municipio de Muzo, Boyacá / Foto: Suministrada.

San Pablo de Borbur
En el municipio de Muzo se llevó a cabo la Mesa Territorial de Minerales Estratégicos y Críticos, un espacio de diálogo convocado por el Ministerio de Minas que busca avanzar en la construcción del documento CONPES minero. La jornada contó con la presencia de la viceministra de Minas, Sorrel Aroca Rodríguez, y reunió a autoridades locales, empresas y comunidades de la región.
El alcalde de San Pablo de Borbur, Carlos Alberto Castellanos, destacó la importancia de este escenario para definir acciones concretas en torno al sector de la esmeralda, uno de los minerales estratégicos de mayor relevancia en el occidente de Boyacá.
“Fue una mesa técnica importante para poder definir acciones concretas, sobre todo en el sector de la esmeralda, que puede tener una incidencia importante a la hora de construir un documento cómplice para el sector minero, específicamente para minerales estratégicos y críticos. Desde allí nosotros siempre hemos expresado la preocupación en el territorio sobre la problemática social existente, que también la conocen.”, señaló el mandatario.
Cinco propuestas para el CONPES minero
Durante la mesa, el municipio de San Pablo de Borbur presentó cinco puntos que, según el alcalde, deben ser incluidos en el documento de política pública:
- Formalización y dignificación del minero: avanzar en procesos que reconozcan y fortalezcan el trabajo de los mineros tradicionales, garantizando derechos y condiciones dignas.
- Inversión social en territorios productores: asegurar que las comunidades donde se extraen minerales estratégicos reciban compensaciones reales en infraestructura, educación y bienestar.
- Protección ambiental y conservación del agua: garantizar que la actividad minera sea sustentable y no comprometa los recursos naturales esenciales.
- Fortalecimiento de cadenas productivas: impulsar la capacitación y formación en talla, artesanía y actividades complementarias que generen valor agregado y empleo local.
- Articulación entre Estado, comunidad y empresas: superar la falta de coordinación que ha generado conflictos sociales, promoviendo confianza y cooperación entre actores.
El alcalde Castellanos resaltó que la cadena productiva de la esmeralda puede convertirse en un motor de empleo y desarrollo para la provincia de occidente de Boyacá.
“Si logramos aprovechar el valor agregado desde la región, tendremos más oportunidades de trabajo, fortaleceremos nuestra identidad y generaremos progreso en los municipios”, afirmó.
Finalmente, el mandatario reconoció que uno de los principales desafíos es la falta de articulación entre instituciones, empresas y comunidades.
“Cada actor tiene competencias distintas, pero no confluyen en un mismo propósito. Necesitamos confianza y coordinación para que la minería sea realmente un factor de desarrollo”, concluyó.




