Supersolidaria revela presunto desvío y ocultamiento de recursos en Coosalud entre 2019 y 2025
Hallan operaciones por miles de millones que habrían “maquillado” deudas de la EPS, incluso con recursos sin trazabilidad

Supersolidaria revela presunto desvío y ocultamiento de recursos en Coosalud entre 2019 y 2025

Un informe de la Superintendencia de la Economía Solidaria encendió las alarmas sobre lo que podría ser un mecanismo para ocultar deudas dentro de Coosalud.
Los hallazgos, resultado de una intervención administrativa, apuntan a que entre 2019 y 2025 se habría arreglado una estructura para mover obligaciones financieras y evitar que aparecieran como deudas reales en los balances de la entidad.
Según el informe, compromisos con clínicas y proveedores habrían sido transformados mediante operaciones como compra de cartera, cesiones o inversiones, alterando la forma en que se registraban contablemente y dando una imagen distinta de la situación financiera.
Así habría operado el esquema
El documento describe una cadena de movimientos financieros que, en conjunto, habría permitido “reconfigurar” los pasivos. Entre los mecanismos identificados están el uso de pagarés en blanco, compraventas de cartera y la creación de estructuras fiduciarias.
Las cifras son millonarias, entre estas:
- Más de $55.000 millones en compras de cartera que serían simuladas.
- Contratos por $37.000 millones respaldados con pagarés en blanco.
- Movimientos por hasta $90.600 millones a través de un patrimonio autónomo.
- Procesos judiciales que superan los $300.000 millones.
No se trata de operaciones aisladas, sino de una dinámica sostenida que habría permitido modificar la lectura económica real de las finanzas de la entidad.
Además, el informe también pone la lupa sobre recursos cuyo destino no es claro.
Uno de los puntos más sensibles es un crédito por $221.000 millones, del cual parte del dinero no tiene trazabilidad definida dentro de la cooperativa, mientras otros recursos fueron movidos en múltiples operaciones hacia terceros.
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A esto se suma una alerta sobre los aportes de los asociados: el fondo debería tener cerca de $15.000 millones, pero presenta un faltante de buena medida, lo que presuntamente quiere decir que esos recursos habrían sido utilizados dentro de la misma estructura detectada.
Ante la gravedad de los hallazgos, la Superintendencia trasladó el informe a la Fiscalía General de la Nación, que ahora deberá establecer si estas operaciones finalmente se establecen en delitos.
Por ahora, el macroinforme funciona como una alerta técnica. Sin embargo, los presuntos hallazgos como mecanismos diseñados para maquillar las deudas en uno de los sectores más sensibles del país deja cuestiones en el manejo actual de las EPS.




