Bandas ofrecen desde $50 mil a jóvenes para reclutarlos en Barranquilla, alerta padre Cyrillus Swinn
El Gobierno instalará espacio de diálogo social y jurídico entre ‘Los Costeños’ y ‘Los Pepes’, en la ciudad.

Alias 'Digno' y alias 'Castor' máximos cabecillas de las bandas criminales 'Pepes' y 'Costeños' que operan en Barranquilla

Ante el Concejo Distrital de Barranquilla, el sacerdote Cyrillus Swinne, quien fue ratificado por el Gobierno Nacional como facilitador comunitario en los diálogos con estructuras criminales, lanzó una advertencia directa: las bandas están captando jóvenes a través de incentivos económicos inmediatos, aprovechando la falta de oportunidades en los barrios más vulnerables.
Durante su intervención en una sesión de la plenaria del Concejo de Barranquilla, el religioso explicó que organizaciones como “Los Costeños” y “Los Pepes”, pese a que varios de sus cabecillas están en prisión, mantienen estructuras “bien organizadas y financiadas” que operan activamente en las comunidades.
Swinne relató cómo estas redes ilegales han establecido una especie de “economía criminal” que seduce a los jóvenes.
“Los muchachos me dicen que les pagan $50 mil para pegar panfleto, ellos me dicen que le pagan $200 mil si disparan contra una tienda que están extorsionando y me dicen son tantos millones por los muertos”, señaló Swinne
El religioso atribuyó esta situación a una “ausencia del Estado” en materia de seguridad y oportunidades sociales en sectores populares de la ciudad. A su juicio, mientras las instituciones no logran hacer presencia efectiva, las estructuras ilegales ocupan ese vacío e imponen su control en los territorios.
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Retos en sometimiento a la justicia
El delegado de la Consejería de Paz, Camilo Pineda para los diálogos con bandas en Barranquilla, presentó el plan con el que el Gobierno Nacional y actores locales buscan contener la violencia: la instalación de un espacio de diálogo social y jurídico en Barranquilla con estas estructuras, acompañado de intervención directa en los territorios.
La estrategia se basa en tres ejes: transformaciones territoriales, desescalamiento de la violencia y sometimiento a la justicia.
Pineda señaló que uno de los puntos más sensibles del proceso es el sometimiento a la justicia de miembros de estas estructuras.
Pineda fue enfático en que la Fiscalía General de la Nación debe asumir un rol central.
Pese a las limitaciones, aseguró que cabecillas de estas organizaciones ya entienden las condiciones jurídicas, lo que permitiría avanzar en acuerdos.




