Antioquia declara alerta naranja hospitalaria para atender las emergencias por inundaciones en Urabá
La intención es poder atender a las comunidades afectadas en vacunación, atención psicosocial y respuesta de salud pública, entre otras acciones.

Emergnencias Urabá - foto gobernación de Antioquia
Urabá- Antioquia
La gobernación de Antioquia, a través de la Secretaría de Salud Departamental, mediante la Circular 2026090000045 declaró la alerta naranja hospitalaria para fortalecer la red de salud con la capacidad operativa y la articulación con las IPS, Entidades Administradoras de Planes de Beneficios – EAPB y autoridades locales.
La intención es dar una respuesta oportuna y óptima en los 10 municipios de la subregión del Urabá que atienden emergencias por las lluvias que han generado inundaciones.
“A estar alertas para la atención inmediata y el cuidado de la población, muy especialmente a los hospitales, a que activen sus planes de emergencia, a que coordinen con el CRUE todo el sistema de referencia y contra referencia por la afectación vial que tenemos, a que dispongan sus ambulancias, sus sistemas de radiocomunicaciones”, explicó Marta Cecilia Ramírez Orrego, secretaria de Salud e Inclusión Social de Antioquia.
La alerta también implica la vacunación, atención psicosocial, protección a pobladores vulnerables, así como vigilancia, respuesta de salud pública, entre otras acciones. También se instruye a los centros médicos a la verificación del cumplimiento de las condiciones sanitarias de los albergues, además de una atención óptima durante la vigencia de la alerta.
“Además de disponer de suero antiofídico, de los medicamentos necesarios para atender las emergencias y prevenir, ahora que empiece a bajar el nivel de los ríos, los accidentes por mordedura de serpiente. Pero también vamos a afianzar las jornadas de vacunación, sobre todo para evitar que nuestros niños sean afectados por las enfermedades respiratorias, pero además toda la protección necesaria para evitar las enfermedades diarreicas”.
También se solicita un monitoreo permanente a las afectaciones en la infraestructura sanitaria y la solicitud de servicios.




