440 mil usuarios de la Nueva EPS en el Atlántico están sin medicamentos y servicios de salud
La Nueva EPS explicó que la crisis obedece a una severa iliquidez financiera y a embargos judiciales

Entrega de medicamentos y al lado el logo de la Nueva EPS (Foto: Getty Images)
Un total de 440.000 afiliados de la Nueva EPS en el Atlántico enfrentan una grave interrupción en la entrega de medicamentos y en la prestación de servicios de salud, situación que mantiene en alerta a las autoridades departamentales.
La crisis afecta especialmente a pacientes crónicos, oncológicos, trasplantados y personas con enfermedades de alto riesgo, quienes desde el pasado 20 de diciembre de 2025 no reciben tratamientos esenciales, vulnerando el derecho fundamental a la salud.
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Ante este panorama, la Gobernación del Atlántico, a través de la Secretaría de Salud, lideró un frente institucional con los entes de control para exigir soluciones inmediatas, verificables y sostenibles. La situación se suma a la crisis nacional del sistema de salud y ha generado un impacto crítico tanto en zonas urbanas como rurales del departamento.
Situación que no admite dilaciones
Como respuesta urgente, se realizó una mesa de trabajo interinstitucional en la sede regional de la Superintendencia Nacional de Salud, con la participación de la Procuraduría, Contraloría, Defensoría del Pueblo, Personería de Barranquilla y directivos de la Nueva EPS. El secretario de Salud del Atlántico, Luis Carlos Fajardo Jordán, afirmó que la problemática “superó cualquier nivel de tolerancia institucional” y exigió un plan de contingencia inmediato que garantice la entrega efectiva de medicamentos y la continuidad de los servicios.
Durante la reunión, la Nueva EPS explicó que la crisis obedece a una severa iliquidez financiera y a embargos judiciales, lo que generó una deuda cercana a $75.000 millones con el gestor farmacéutico Éticos y el cierre de los puntos de dispensación desde finales de diciembre. Esta situación dejó sin atención regular a miles de usuarios en todo el departamento.
En varios corregimientos no hay entrega de medicamentos
La Secretaría de Salud presentó un estudio aplicado a 1.300 usuarios en zonas urbanas y rurales, que evidenció la gravedad del problema: en varios corregimientos no hay entrega de medicamentos, el 95 % de las inconformidades no se reportan formalmente y muchos usuarios deben desplazarse entre 4 y 10 kilómetros para recibir únicamente un sello de “pendiente de entrega”. Esta realidad fue calificada por las autoridades como “la fila de la muerte”, al poner en riesgo la vida de pacientes con patologías comunes como hipertensión o diabetes.
Frente a este escenario, la Gobernación exigió a la Nueva EPS la presentación de un plan de contingencia integral a más tardar el 15 de enero, que incluya una red de dispensación clara, cobertura real en los 22 municipios del Atlántico y medidas que no se conviertan en nuevas barreras, especialmente para la población rural. La EPS anunció la contratación de un nuevo gestor farmacéutico y la realización de “entregatones”, medidas que serán vigiladas por las autoridades.
Finalmente, los entes de control anunciaron acciones de vigilancia permanente: la Personería reportó 42 desacatos a tutelas contra la Nueva EPS en el Atlántico y la Contraloría iniciará un plan especial de control fiscal y administrativo en el primer semestre de 2026. La Gobernación reiteró que no permitirá que trámites administrativos o crisis financieras estén por encima de la vida y aseguró que mantendrá un seguimiento público y constante hasta que los usuarios recuperen plenamente su acceso a medicamentos y servicios de salud.




