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Final abierta, DIM y Junior definen título en Barranquilla

La primera final terminó con empate 1-1 en el Atanasio Girardot. El 8 de noviembre se jugará el partido que consagrará al nuevo campeón de la Copa Águila.

Rebeldía era lo único que podía mostrar el 'Poderoso' para intentar igualar a un rival con fichas que cambian a su antojo la película. Rebeldía también necesitó para lidiar con la salida de Juan José Peláez, que puso de forma inesperada en la línea a Ricardo Calle y David Montoya, para inspirar a un grupo que en tiempo récord intentó reconstruirse para soñar con el título de la Copa Águila ante el favorito Atlético Junior.

Pero no le bastó. Si bien pudo neutralizar al dúo 'ChaTeo', plantó cara y los rojiblancos no fueron derroche de velocidad, llegadas y opciones, al DIM le pesó no tener claridad en el último cuarto. Y cuando logró tejer, porque mostró que lo puede hacer bien con el tridente Quintero-Caicedo-Cataño, la ficha que nunca engranó fue Édinson Toloza. Ahí se firmó el 1-1 definitivo.

El que sí estuvo en sintonía con el arco fue Juan Fernando Quintero. En pelota quieta, además, le dio chance a Juan Fernando Caicedo. Y protagonizó buenas jugadas individuales para probar los reflejos de Sebastián Viera, que estuvo bien ubicado y decidido a conseguir el primero de los tres torneos que disputan los barranquilleros.

A ese duelo entre el uruguayo y el '10' le entró competencia con el remate de Víctor Cantillo, apuesta de Comesaña en la primera final, que hizo buen partido y consiguió la mejor opción del visitante en la primera etapa, esa en la que el DIM perdió por lesión a Yairo Moreno (12') para darle entrada a un Toloza que pecó con sus malas decisiones y pobre definición.

El cierre de los primeros 45 minutos le trajo al local un aire de esperanza. Sintió que lo podía lograr. Un penal de Leonardo Pico sobre Rodrigo Erramuspe, algo dudoso, le permitió a Quintero enviar a su equipo con un 1-0 a favor en el Atanasio Girardot, que no se vistió para una final. Faltó gente.

Un Medellín renovado en fuerzas salió para la segunda parte. En sus manos tuvo el partido. Sometió a Junior y no la pasó mal por cuando los volantes presionaron y los argentinos estuvieron sólidos. Pero la confianza la fue menguando no concretar las opciones. Una vez más, Viera le ganó a Quintero. Y después, fue Toloza el que envió por encima la pelota en dos ocasiones, cuando el Rojo mostró que también sabía con la pelota al piso.

Así, entre sus fallos frente al arco del uruguayo y tras una mano de 'Goma' que no sancionó el juez, se fue gestando el tanto del empate del cuadro barranquillero. Todos se pusieron el overol y Comesaña leyó bien el juego cuando envió a Jarlan Barrera al campo, pues fue él quien definió con clase ante González (55') tras un pase impecable de Teófilo Gutiérrez en su mejor jugada colectiva.

Ya poco pudo hacer Medellín después del 1-1. Ingresó Mao Molina por Quintero, y se quedó sin chispa y con preocupación porque el '10' arrastra una molestia muscular. Ahí empezó el 'Chateo' a trabajar con propiedad. Y aunque el local mostró coraje con dos apariciones de Daniel Cataño, las mejores opciones las tuvo Chará a pura velocidad y con su media distancia, pero se encontró con las atajadas González.

El cierre, que pudo ser para cualquiera, quedó con la imagen del balón que estrelló en el palo Leonardo Castro y con una fuerte entrada de Andrés Álvarez sobre Chará, que terminó con la expulsión (93') del lateral. Con el pitazo quedó la final abierta y la sensación de que en Barranquilla la primera opción la tiene el dueño de casa junto a su afición.

La vuelta está pactada para el 8 de noviembre en el Metropolitano, con horario todavía por establecer por parte de Dimayor.

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