El periplo judicial de Plazas Vega
El oficial en retiro defendió ocho años su inocencia en la investigación por los desaparecidos del Palacio.
Bogotá
Alfonso Plazas Vega, fue, a su salida del Ejército, catedrático militar, lo nombraron cónsul, director de Estupefacientes y hasta se quemó en un intento por llegar al Congreso. Hace ocho años la fiscal Ángela María Buitrago lo llamó a diligencia de indagatoria en el marco de la investigación por los desaparecidos del Palacio de Justicia, 22 años después de ocurrido el holocausto y ordenó su captura.
Tres años más tarde, en 2010, la juez María Stella Jara, lo condenó a 30 años de prisión por la desaparición de la guerrillera del M19 Irma Franco y el administrador de la cafetería del Palacio, Carlos Rodríguez.
En 2013 el Tribunal Superior de Bogotá confirmó la condena de 30 años de prisión, luego de la apelación de la defensa del coronel en retiro, insistieron en su inocencia esta vez con un recurso de casación que quedó en manos de la Corte Suprema de Justicia.
Después de ocho años y siete meses de detención, en lo que el mismo Plazas Vega calificó como una jaula de oro, la Corte resolvió a su favor las dudas que existían en algunas declaraciones y lo absolvió en un fallo trascendental para la justicia.
Ahora cuando apenas se conoce su absolución, la Fiscalía anuncia lo que podría ser una nueva investigación por los abusos y excesos en el uso de la fuerza durante la operación de la retoma del Palacio y que el fiscal general aseguró no fueron investigados.




