Las otras versiones en la Policía
Hay quejas frente a los convenios interadministrativos y la contratación directa y lo que llaman la persecución la base de la pirámide.
Detrás de las quejas de los últimos días contra generales de la Policía, que el propio ministro de Defensa, Luis Carlos Villegas, llamó una guerra interna por el poder lo que realmente se estaría gestando es un grito de protesta de los niveles rasos de la institución inconformes con el manejo que le están dando sus superiores.
Caracol conversó con varios de estos hombres quienes centraron en 4 puntos el origen de la crisis en la Policía Nacional.
No se aplica la misma tabla para sancionar a oficiales y suboficiales. Señalan que a los coroneles Ciro Carvajal, secretario general de la Policía, y Flavio Mesa, comandante de la Policía de Cundinamarca, y al mayor Jhon Quintero, asesor jurídico y mano derecha del coronel Carvajal, los apartaron de su cargo luego de que la FM hiciera pública una grabación en la que le recomiendan al coronel Reinaldo Gómez retirar una queja contra el general Rodolfo Palomino por presunto acoso sexual.
No ocurriría lo mismo con la parte inferior de la pirámide, especialmente con los uniformados que respaldan a quienes en los últimos días se han atrevido a criticar, como le habría ocurrido a un patrullero que fue suspendido por hacer público en una red social su apoyo a un video en el que un compañero protesta por las condiciones de trabajo.
Denuncian que la Plataforma Única de Monitoreo y Análisis, PUMA, creada para perseguir las redes criminales, está siendo utilizada para expiar a los uniformados y ubicar el origen de la protesta.
Aseguran que para esconder la corrupción que hay en el manejo de contratos, la Policía acudió a la figura de convenios interadministrativos que son asignados a contratistas amigos que no cumplen, en la mayoría de casos con los requerimientos de las obras.
Un ejemplo de esa falta de calidad en las obras lo constituye la construcción de la Clínica de Sanidad de la Policía en Cúcuta. Aunque no ha sido dada al servicio ya presenta fisuras en el piso de la primera planta, el tanque de agua que se supone garantiza reservas para cuatro días se agota en 3 horas, la tubería del gas quedó mal diseñada y los operarios aseguran que hay escape y el revestimiento plástico de la fachada ya se dañó.
El director de la Organización Control Social, sargento Óscar Tejada, asegura que se contrató para la clínica un call center por $14 millones, que según cotización que él solicitó a la misma empresa realmente tiene un valor cercano a los $8 millones de pesos.




