El ojo de Horus

Y entonces, ¿Qué debemos comer?

La alarma provocada por la recomendación de la OMS sobre carnes procesadas nos ratifica en la recomendación de un estilo de vida saludable.

Muchas personas se sentirán abrumadas por el torrente mediático que ha provocado la última publicación de la OMS señalando como cancerígenas a las carnes procesadas y casi también a las carnes rojas. En realidad no es nada que no se supiera ya. Las personas se preguntarán entonces qué comer para no poner en riesgo su salud de manera grave.

Sabemos que existen infinidades de dietas, como la de zona, disociada, macrobiótica, mediterránea, Dash, vegetariana, cetogénica, Adkins, de los puntos, Scardale, Dukan, Clínica Mayo, las hay con nombres de, médicos, nutricionistas y hasta de entrenadores físicos.

El ser humano u homo sapiens aprendió a comer todo lo que tenía a su alcance. En la actualidad, por el estilo de vida, se han diseñado alimentos que llamamos comidas rápidas, pero en realidad son rápidas para engordar y para enfermarnos. La gran mayoría de productos que consumimos preparados tienen una cantidad considerable de elementos que se denominan cancerígenos, o sea, que pueden provocar cáncer.

Es importante mirar bien en las etiquetas de los productos que consumimos. La letra pequeña esconde muchos venenos. Tómate tiempo cuando vayas a comprar en leer las etiquetas. Pero si vemos todas las etiquetas de casi todo lo que consumimos, conservantes, preservantes, edulcorantes, anticoagulantes, colorantes, aditivos, emulsificantes, seguro que acabamos concluyendo que todo eso es cancerígeno.

Y si vamos más allá de las comidas, según algunos estudios indican, que si el esposo ha sido infiel a la señora le va dar cáncer de seno; que si una señora fue muy promiscua le va dar cáncer de cervix; que si el señor es igual le va dar cáncer de próstata; que si vivimos en un ambiente contaminado; que si fumamos nos da el de pulmón…. El maldito cáncer que casi todo lo provoca, ¡pero no tenemos todavía su cura definitiva!

Lo primero que debe tener en cuenta cualquier persona que quiere perder peso es que ninguna de estas dietas para adelgazar son milagrosas. Requieren de un sacrificio extraordinario y una capacidad de superación importante. Existen infinidad de dietas sanas para adelgazar. Se debe tener en cuenta que las liposucciones no son tratamientos para adelgazar, tal vez dentro de la cirugías, las bariátricas, pero eso es tema de otros artículos.

Entonces la OMS dice que la carne procesada, como la tocineta, los perritos calientes y las salchichas, pueden provocar cáncer, y la carne roja quizá también. La Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (International Agency for Research on Cancer, IARC), que es parte de la OMS, examinó más de 800 estudios que observaron los vínculos posibles entre el consumo de carne procesada o de carne roja y el cáncer. Los hallazgos les llevaron a clasificar la carne procesada como un cancerígeno que es tan letal como el tabaco, el asbesto y el humo del diesel. "Para un individuo, el riesgo de contraer un cáncer colorrectal por su consumo de carne procesada sigue siendo pequeño, pero este riesgo aumenta con la cantidad de carne que se consume".

Algunos de los estudios sugirieron que 100 gramos adicionales de carne roja al día aumenta el riesgo de cáncer de colon en un 17%, mientras que comer 50 gramos de carne procesada aumenta el riesgo de cáncer de colon en un 18%, indicó el grupo del IARC.

Los miembros del sector de la carne de res reaccionaron con rapidez. "El cáncer es una enfermedad compleja que no comprenden completamente ni siquiera las mentes mejores y más brillantes", comentó en una declaración la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne de Res (National Cattlemen's Beef Association). "Se han gastado miles de millones de dólares en estudios en todo el mundo y no se ha demostrado nunca que un solo alimento provoque o cure el cáncer. La opinión del comité de la IARC de poner a la carne roja como probable carcinógeno no cambia ese hecho. Las evidencias científicas disponibles simplemente no respaldan que haya una relación causal entre la carne roja o la procesada y ningún tipo de cáncer. La carne roja puede proporcionar nutrientes importantes, como aminoácidos esenciales, hierro y vitamina B12. Cuando se comen cortes magros de carne de forma moderada, siguen encajando bien dentro de una dieta saludable".

"El AICR sigue recomendando que se eviten las carnes procesadas y que no se coman más de 510 gramos de carne roja cocinada a la semana para reducir el riesgo de cáncer colorrectal. Nuestros análisis muestran que dicho consumo moderado de carne roja no se asocia con un aumento notable en el riesgo de cáncer colorrectal. Pero sí muestran que el consumo regular de incluso pequeñas cantidades de perritos calientes, tocineta y otras carnes procesadas aumentan el riesgo de cáncer colorrectal".

La carne procesada que es tratada con sustancias químicas, o ahumada/curada, para permitir que se pueda almacenar durante más tiempo parece tener una relación más firme con la aparición del cáncer. "Un mecanismo es que este procesamiento aumenta el nivel de aminas aromáticas y de hidrocarburos aromáticos en la comida, lo que puede causar daños en el ADN humano, y eso aumenta el riesgo de cáncer de colon".

Y el AICR indicó que aunque la carne procesada se considerará ahora un carcinógeno del mismo nivel que fumar, el riesgo real es mucho más pequeño. Fumar cigarrillos multiplica el riesgo de cáncer de una persona hasta 20 veces.

En conclusión, debemos comer saludablemente teniendo en cuenta patrones culturales, demográficos, ambientales, enfermedades asociadas, nutrición… Y es muy importante un tratamiento integral donde el endocrinólogo, el internista, el nutricionista y el médico estético le den instrucciones del manejo de su sobrepeso u obesidad. Existen maneras de alimentarse con unos límites que se deben tener en consideración y esos son tomar abundante agua, hasta dos litros al día, un gramo de proteína por kilo de peso ideal, no pasarse de 30 gramos de azúcar al día, no pasarse de 3 gramos de sal al día, 1500 a 2000 calorías al día, hacer ejercicio diariamente 40 minutos, frutas, fibra, verduras y disfrutar la comida.

Teniendo en cuenta los límites no nos vamos a complicar con prohibiciones. Es importante compaginar la dieta con restricción de determinados alimentos, se debe tener en cuenta la hora en la que se ingiere el alimento y las características propias de la persona que se somete a estas dietas. Nunca se debe iniciar una dieta para adelgazar sin contar con la supervisión de un médico.

Dieta sana y equilibrada

En esto no hay secretos: Hay que comer menos, mejor y quemar más grasas. Los alimentos y sus componentes son importantísimos en la confección de una dieta. Se dice que tienen un impacto fundamental en nuestro organismo. De ahí lo de la frase popular que habrán escuchado o leído en alguna ocasión que dice que “somos lo que comemos”. Los alimentos que comemos determinarán nuestra salud. Por eso hay que variar nuestra dieta, complementarla con frutas y verduras. Es necesario que cada uno de nosotros conozcamos qué alimentos favorecen la pérdida de peso en nuestro cuerpo y cuáles no. No son los mismos para cada uno de nosotros y por supuesto, dar con los que mejor nos van nos permite perder peso y mejorar nuestra calidad de vida.

Las dietas sanas para equilibrar son aquellas que combinan la ingestión de alimentos saludables para cada individuo con la práctica de un ejercicio que permita quemar toxinas y grasas. Estos dos elementos y la fuerza de voluntad son los ingredientes mágicos para perder peso.

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