Hallazgos en la ILC preocupan a la Contraloría de Caldas
En la más reciente auditoría se encontraron seis hallazgos administrativos
La Contraloría de Caldas evidenció inconsistencias en la Industria Licorera de Caldas durante una auditoría realizada en marzo de este año, relacionadas con las condiciones de almacenamiento, el incumplimiento con los proveedores y las debilidades en el proceso de control de calidad de los productos, lo que genera constantes devoluciones
Según el Contralor Departamental, Jorge Eber Wheeler, estas inconsistencias se vienen registrando desde tiempo atrás y aún no hay soluciones claras a las inquietudes “encontramos problemas estructurales como las condiciones de logística para la entrega de los productos, el riesgo que asume la empresa al mantener un tipo de pólizas que no corresponden con su régimen y el almacenamiento en de licores que ya son propiedad de los distribuidores y que en alguna eventualidad podrían resultar afectados y en ese caso, la Licorera deberá de responder por los daños”
En un primer hallazgo se identificaron un millón 900 mil unidades licor que debieron ser enviadas al departamento de Nariño antes del 31 de diciembre del 2014 pero todavía permanecen en las instalaciones de la ILC. El segundo hallazgo indica un riesgo financiero cercano a los 455 millones de pesos por el incumplimiento de las cuotas contractuales con el distribuidor de Risaralda, pues le solicitaron la devolución de 167 mil botellas para ser repuestas por productos con la nueva imagen y para la Contraloría esta transacción no se ha cumplido
El tercer hallazgo indica que la Licorera le repuso 57 mil unidades por 386 millones al distribuidor de Santander por mala calidad y deterioro de los productos, luego de que la mercancía permaneciera por más de un año y medio en las bodegas del distribuidor y de que la Licorera emitiera un informe donde se descartaba la responsabilidad en el deterioro de la mercancía. El cuarto hallazgo indica precisamente las debilidades en el área de control de calidad
Los demás hallazgos evidencian el incumplimiento de las obligaciones contractuales y la demora en la introducción a Estados Unidos de los productos que han cambiado de imagen, esto por requisitos legales y que según la Contraloría, la gerencia no tuvo en cuenta.




