La historia del vendedor de guacharacas de la plaza Alfonso López
Adán Carrillo, desde hace 15 años ofrece sus instrumentos a propios y turistas.
En Valledupar se encuentran ventas de todo tipo por el Festival Vallenato, y es el caso de Adán Carrillo, que sólo tiene un empleo fijo al año, y es vender guacharacas hechas por él mismo durante los días del Festival. Adán hace a mano las guacharacas que vende, cuestan entre 5.000 y 25.000 pesos, y las ofrece principalmente a turistas y a uno que otro participante desorientado del festival que olvidó la suya
“Yo aprovecho los días del festival para vender mis guacharacas. Paso todo el año buscando caña y haciendo las guacharacas. Tengo listas entre 80 y 100 cuando llega el Festival”, así mismo relata que a veces es difícil, pues es común encontrar cada año a los mismos turistas, y “nadie compra dos veces una guacharaca”
De las anécdotas que le deja su oficio, cuenta con orgullo que en 2009, un participante mexicano rompió su guacharaca, y afanado le compró una. Su sorpresa vendría el día de la final, según cuenta Adán “bajó corriendo de la tarima cuando me vio, y me compró las 12 guacharacas que me faltaban para llevárselas a México, porque se había sentido muy bien con la que le vendí”
Durante el resto del año se dedica a ayudar en trabajos de albañilería en su natal Valledupar y los municipios cercanos, y siempre saca tiempo para buscar la caña necesaria para hacer sus guacharacas y guardarlas con celo hasta que regrese el Festival. Aunque no sabe si sus instrumentos han ayudado a ganar un festival, está convencido que seguramente ha ocurrido
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