De cómo Navín López aprendió a tocar acordeón escondido de su familia
"Me volaba de clases, y cogía el acordeón de mi hermana y arrancaba a tocar" dice.


Este año el Festival Vallenato rinde homenaje a la dinastía López, aquella que arranca en festivales con el triunfo del acordeonero Miguel López en 1972, y que tiene nombre como el famoso Debe López, el mismo a quien Diomedes pidió que se cantara “tres canciones en una ventana marroncita”. Navín, el último de los cuatro López que se consagró rey, tiene una historia particular, aprendió a tocar a escondidas de su familia
“Pues en mi casa le compraron un acordeón a mi hermana, y eso era mucho pechiche con ese aparato. Le pusieron profesor y todo y no me dejaban tocarla. Entonces yo me escondía a verla tomar sus clases”, relata con gracia Navín, quien considera esta anécdota como una de las más increíbles de su vida
Navín tuvo una particular idea, “yo lo que hacía es que me iba para el colegio, y mi mamá siempre salía a comprar en el mercado a las 10 u 11 de la mañana. Yo calculaba el tiempo y me volaba de clases, y cogía el acordeón de mi hermana y arrancaba a tocar. Así duré como dos años hasta que me volví experto, todo a escondidas”
Y fue el gran Colacho Mendoza quien en una parranda le dijo a Dagoberto López que dejara tocar al muchacho, “mi papá decía que no, que yo no sabía tocar y en últimas, arranque a tocar y quedaron sorprendidos todos”. Dice Navín que no les quedó de otra sino aceptarlo como nuevo integrante de la Dinastía, y por supuesto, le regalaron el acordeón de su hermana
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