William Romero prende nuevamente el ventilador en caso de chuzadas del DAS
El exfuncionario lideró casi todo el Plan Escalera con el que se logró infiltrar a la Corte Suprema.


El exsubdirector de Fuentes Humanas del DAS, Wiliam Romero, pieza clave en el escándalo de las chuzadas del DAS, prendió el ventilador este domingo en el diario El Espectador al entregar detalles sobre la manera como ese departamento infiltró a la Corte Suprema de Justicia por orden de la Presidencial de la República
El exfuncionario, quien fue destituido e inhabilitado por 20 años por la Procuraduría General de la Nación por el citado escándalo, explicó que fue durante la administración de Andrés Peñate, que se emitió la primera orden de obtener información privilegiada en el Congreso y en las altas cortes, con destino al presidente para que tomara decisiones en relación con su gobernabilidad
"El plan fue planificado durante la era Peñate, pero no se ejecutó con éxito porque no había gastos de operación ni personal. En mayo de 2007 es nombrado el capitán Fernando Tabares como director de Inteligencia y su perfil dinamiza los planes de acción. La entonces subdirectora María del Pilar Hurtado era la ordenadora de los gastos reservados y empiezan a aprobar los planes operacionales del DAS de acuerdo con los objetivos institucionales. La detective Alba Luz Flórez, hoy conocida como ‘Mata Hari’, fue postulada para recolectar información del blanco político: las cortes y el Congreso. Se llamó Plan Escalera, un operativo de contrainteligencia de Estado. Éste tenía una fachada y unos gastos de operación", contó Romero a El Espectador. Sin embargo cuenta que fue hasta que llegó el ex director de Inteligencia del DAS, capitán Fernando Tabares que empezaron a verse los resultados debido a que se exigieron recursos para las operaciones de inteligencia, en ese momento Maria del Pilar ya era la directora del organismo
Para infiltrar la Corte Suprema, Wiliam Romero contacta a Alba Luz Florez, una mujer que había trabajado en esquemas de seguridad de políticos. En ese momento a Florez la preparan durante dos meses, le crean una fachada para sus días, se aleja de su familia y empieza a vivir una doble vida como vendedora de productos de belleza y espía del gobierno. Según lo manifiesta Romero la detective obtuvo los primeros resultados más importantes durante toda la operación pues gracias a que reconquistó a su exnovio, el entonces jefe de seguridad de la Corte, logra tener acceso directo a la corporación
Romero es claro en advertir que existía presión directa del presidente de la época, Álvaro Uribe porque el departamento no estaba entregando resultados concretos de la operación que fue denominada "Escalera"
"Nos tocó correr. Todos los días ella (Alba Luz), estudiaba cuatro horas las técnicas que le enseñamos y se le dejaban tareas: cómo dormir en la calle, cómo consumir alimentos como indigente, teatro, cómo expresarse, cómo disfrazarse de puta, cómo tenía que comprar drogas, cómo manejar armas. Se volvió experta en recolectar información. Quedó aterrada que nosotros, sin un arma y sin una placa, podíamos infiltrarnos donde fuera. Nuestro respaldo era la lengua, la versatilidad para saber sortear las situaciones. Ella se preparó en la calle del Bronx en Bogotá, en sitios difíciles donde había guerrillos y paracos. La probábamos: “Vaya me compra droga, vaya me conquista a ese man”. Y cumplía", cuenta el exfuncionario. Luego de que Alba Luz logra infiltrar la Corte allí empieza el despliegue de información incluso con la ayuda de trabajadores de la Corte se extraían expedientes completos de parapolítica y se grababan las conversaciones de los magistrados con aparatos ocultos en la Sala Plena. Según Romero, Uribe necesitaba saber si ese alto tribunal tenía relaciones con el narcotráfico
Toda la información recolectada por la detective, era trasladada a Romero quien se la hacía llegar al capitán Tabares, este a su vez se la pasaba Maria del Pilar quien finalmente le rendía informes al presidente Uribe
"Hubo mucha presión de la cadena de mando. Cometimos muchos errores, a pesar del éxito de muchas cosas. La misión de trabajo decía que toda información después de ser leída por “el decisor”, debía ser destruida; pero eso no pasó porque como subdirector de Fuentes Humanas tenía que rendir cuentas a la Contraloría en relación con los gastos reservados. En octubre de 2008, cuando me dan la orden de levantar el Plan Escalera, no pude destruir todo porque debía justificar los pagos", agrega
Uno de los episodios claves en la declaración de Romero es cuando recuerda que un día a mediados del 2008 Maria del Pilar los cita y les dice que está muy contenta porque acababa de estar con el presidente Uribe y había quedado muy satisfecho con los resultados del Plan Escalera
"Nos dice a Gustavo Sierra y a mí que viene muy contenta porque el presidente había quedado muy satisfecho con los insumos del Plan Escalera que ella le había entregado y que eso le generaba credibilidad al DAS. Dijo que eso la hacía sentir orgullosa y que le quitaba preocupaciones. En esas me dijo: “Mire, él me preguntó que cómo se estaba grabando y yo le dije que no sabía”. Entonces yo empecé a mostrarle cómo se ocultaban los micrófonos, cómo se camuflaban en el brasier de una mujer, y ella me paro de una, se levantó del escritorio y me dijo: “Sabe qué, mejor no me diga nada, no quiero saber, entre menos sepa, mejor, William”. Según ella, el presidente le dijo lo mismo cuando ella intentó explicarle en Palacio: “No quiero saber nada”, dijo y añadió: “Yo sé que usted lo está haciendo bien, William, por eso quiero que felicite al equipo y a las fuentes humanas. ¿Cuánto les estamos pagando?”. Le dije: “$1 millón”. “Hágame un favor y les da $1 millón más a cada uno y les dice que es por los resultados logrados a nivel institucional”", dice Romero. Sin embargo y pese a los resultados, en octubre del 2008, Maria del Pilar Hurtado ordena el cierre del Plan pues se había puesto en riesgo la operación luego de que un guardia de seguridad descubriera a un taxista infiltrado del DAS merodeando el Palacio de Justicia. El presidente Uribe se entera de este percance y en un tono bastante subido llama la atención de Hurtado. Días después se enteran que la Fiscalía ordena allanar el departamento, a Romero le dan la orden de destruir todo el material, pero no fue posible acabar con todo, "Solo en los pagos a fuentes humanas, se gastaron como $180 millones. Se desapareció toda la información del plan en la Subdirección de Fuentes Humanas, pero quedó el rastro de los pagos que salían de gastos reservados y la información que procesó la Subdirección de Análisis", dice Romero
De acuerdo con el exfuncionario solo supe de la ilegalidad de sus actos solo hasta que estalló el escándalo, consideraba que nada que viniera de la Presidencia de la República podría tener tinte ilegal y muchos menos se imaginó que se trataba de una campaña de desprestigio contra la Corte Suprema
Además cuestiona el hecho de sus superiores negaran todo lo el Plan cuando fueron requeridos por la Fiscalía General. Fueron él y el capitán Tabares quienes entregaron los primeros detalles a las autoridades
Para Romero María del Pilar también es víctima de las órdenes que recibía directamente del Presidente de la República
"Me arrepiento de haber creído en el presidente y en los protocolos que fueron manipulados por las órdenes ilegales que nos dio el alto gobierno (...), la verdad es que María del Pilar también fue manipulada y mire lo que tuvo que soportar. Un asilo, fuera de su familia, llena de zozobra", narró en entrevista al Espectador.




