En medio del secuestro del general Alzate, se cumplen dos años del proceso
La incertidumbre se apodera de las negociaciones, en medio de una polémica sobre si es necesario o no un cese del fuego.


El proceso de paz cumple esta semana dos años, en medio de una gran incertidumbre generada por el secuestro del general Rubén Darío Alzate en el departamento de Chocó, además de un suboficial y una abogada civil que los acompañaba. También por el sucuestro de dos soldados, ocurrido hace una semana en el departamento de Arauca, entre otros hechos de violencia
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Pese a estos hechos, que desde este lunes obligaron a la suspensión del diálogo, a lo largo del año 2014 la violencia de las Farc disminuyó en 70 por ciento en comparación con 2012, cuando no había empezado el proceso de paz, según las cifras según cifras de la Fundación Paz y Reconciliación
Sin embargo, han ocurrido hechos graves como el asesinato de dos indígenas en el Cauca y la masacre de siete policías en Córdoba que han generado críticas a la decisión del presidente Juan Manuel Santos de adelantar el proceso en medio del conflicto
El proceso de paz llega su segundo año con un general, un suboficial y dos soldados, además de una civil que trabaja en el Ejército, en manos de las Farc en el oriente del país. Sin embargo, el grupo guerrillero no los reconoce como secuestrados, sino como prisioneros capturados en combate
Las cifras de la Fundación Paz y Reconciliación aseguran que el conflicto disminuyó sobre todo en el Meta y en los departamentos de la costa norte y en menor dimensión en Cauca, Nariño, Arauca y la región del Catatumbo en Norte de Santander
Señala que las acciones guerrilleras no llegan a 800 al año, en comparación con más de 2.500 que ocurrían antes de empezar la negociación
Por su parte el Centro Democrático, opositor a la forma como el gobierno está llevando el proceso de paz, considera que las Farc debe hacer un cese unilateral del fuego
Aseguran que durante el proceso de paz han muerto 316 miembros de la Fuerza Pública a manos de las Farc
El Ejército asegura que esa guerrilla continúa produciendo e instalando grandes cantidades de minas antipersonas en Caquetá, Putumayo y Nariño al sur del país
Entre tanto organizaciones sociales como la Alianza Por la Paz de Arauca están reclamando que el gobierno y las Farc anticipen un acuerdo sobre desminado, incluso antes de lograr el fin de los acuerdos de La Habana. Con esa solicitud están buscando que no se repitan hechos como el de la semana pasada en Saravena, donde un niño de cinco años resultó mutilado por una mina abandonada cerca de su casa
Los ataques a la infraestructura energética realizados por las Farc y el ELN se mantienen y han influido en la disminución de la producción de petróleo que a su vez afectan los gastos de funcionamiento del Estado.




