Timonazos de los equipos a los técnicos en Colombia
Empieza la recta final de la liga colombiana y ya son cinco los equipos que decidieron cambiar de técnicos en el camino.


Todo sea por mejorar, pero no siempre es así, no todas las veces una compresa de agua caliente sanará al enfermo y en la actual liga más de un equipo sí que ha padecido, pero con cambiar de técnico, la salvación no parece llegar
El primer club en tomar la decisión de cambiar de timonel fue Huila. Luego de seis partidos, no aguantaron más a Virgilio Puerto. Los directivos opitas quisieron enderezar a tiempo y evitar naufragar un campeonato más. Fernando ‘Pecoso’ Castro fue la solución. El técnico manizaleño, que tenía varios semestres de descanso, asumió el reto de enderezarle el rumbo al equipo, que mal que bien cuenta con un plantel llamativo y que puede dar pelea, dado el actual nivel de la liga
‘Pecoso’ es el timonazo excepción que sí ha resultado efectivo. Huila levantó, juega mucho mejor y tiene fuertes aspiraciones de clasificarse a cuadrangulares. Desde aquél partidazo 3-4 ante Junior en Barranquilla, Huila apunta en la dirección correcta
En cambio, en la fecha siete se le llenó la copa a la dirigencia de Millonarios y encontró en la derrota ante Santa Fe 0-1, el motivo, la causa que justificó la carta de licenciamiento del técnico español Juan Manuel Lillo
Aunque mucha agua corrió tras esta salida, pues desde que la nueva junta tomó las riendas del equipo, buscaron desmontar el proyecto español, que la junta anterior inició, por eso a Lillo le contaban las horas desde mucho antes, casi que desde su primer entrenamiento
La solución fue Ricardo Lunari, el técnico argentino, que viene a sumar horas de experiencia y al que los miembros de la actual junta le prenden veladoras para que cambien las cosas en la cancha, lo malo es que Lunari no ha hecho el milagro y el equipo arroja los mismos resultados que hundieron a Lillo… El enfermo estaba enfermo de otra cosa, menos de técnico
Mientras en las oficinas de Millonarios tomaban la decisión sobre Lillo, en otro punto de Bogotá, a Néstor Otero le avisaban que no necesitaban más de sus servicios. La Equidad, sorpresivamente, dio el bandazo y salió del ‘matemático’, también después de la séptima fecha, tras la derrota 0-4 como local ante Nacional
El equipo bogotano en su historial en primera división solo ha tenido tres técnicos contando a Faber López, el interino que irá hasta el partido final de este año. Por eso sorprendió la salida de Otero, ya que La Equidad es un equipo que aguanta chaparrones y solventa procesos, así lo vivió Alexis García y hasta el mismo Otero, pero verse último, en el fondo de la tabla y sin partidos ganados en la actual liga le alteró la chispa a los directivos; timonazo no común en el ‘equipo de todos’
Recientemente dos equipos se sumaron al cambio para intentar salvar algo. Uno de ellos es un candidato que se está condenando en el descenso, Uniautónoma
El equipo comenzó el segundo semestre una carrera contra el reloj para evitar caer a segunda división. Jaime de la Pava era el llamado a lograr el éxito en 18 partidos, pero al décimo se acabó su sueño. Nacional nuevamente se encargó de aplicar el ácido, con un 3-0 en el Metropolitano
Tal vez para la Universidad existan esperanzas en Calixto Chiquillo, quien quedó a cargo del equipo, aunque ya solo le quedan siete juegos para evitar que su navío se lo trague el fondo. Uniautónoma y Fortaleza pelean cabeza a cabeza en final de fotofinish por quien desciende directamente y quien va a la promoción
Y el otro que decidió cortarle las alas a su técnico fue Águilas Pereira, quien después de la fecha 10 y la derrota 0-1 ante Alianza Petrolera, relegó del cargo a Jorge Luis Bernal. Lo curioso es que Bernal no es la primera vez que sale por la puerta de atrás del equipo, ya en una temporada anterior, José Fernando Salazar, presidente del equipo, le hizo el mismo gesto. El argentino Oscar Hector Quintabani asumió la dirección técnica y a las 24 horas, las Águilas vencieron a Millonarios… ¿serviría la solución? En siete partidos se sabrá, o quizás otro contrato se disolverá




