Hable con elPrograma

Selecciona tu emisora

PerfilDesconecta
Buscar noticias o podcast

Cara a cara en La Habana

La firma del acuerdo este año es una posibilidad remota pero cada vez es más evidente que el proceso no tendría reversa.

El logro de la paz con la guerrilla es uno de los anhelos de la mayoría de los colombianos, pero también uno de los temas que producen más escepticismo. El proceso parece una montaña rusa en la que la opinión oscila entre el pico  y el fondo

Por eso cada vez que atacan a una patrulla de la Policía, como pasó en El Bordo, Cauca, hace pocos días, los bonos de paz que trata de vender el gobierno, pierden valor y hace subir los de quienes le apuestan al fracaso

Sin embargo, la semana pasada, en medio de ataques en varias regiones, las esperanzas de estar dando pasos firmes con las Farc parecen haber recuperado terreno: un general y dos coroneles del Ejército, un teniente coronel de la Policía, un capitán de fragata, una teniente de navío y un mayor de la Fuerza Aérea se vieron cara a cara con los guerrilleros, esta vez sin armas; el primer grupo de voceros de las victimas cumplió el anhelo de mirar a los ojos a los victimarios como pasó con Constanza Turbay y Ángela Giraldo, que se cruzaron palabras con Iván Márquez y Pablo Catatumbo, respectivamente, y al mismo tiempo se instaló la Comisión que buscará dar razones al país de los orígenes de un conflicto que empezó por la exclusión política y se agudizó cuando se cruzó con el narcotráfico

Que militares, víctimas y pazólogos –académicos, antes que políticos—hagan ahora parte activa en la mesa indica que el proceso entró en un segundo tiempo, como lo han indicado varios analistas, pero con un resultado aún incierto

Todo lo que ocurrió la semana pasada no tiene antecedentes en la historia de los intentos de diálogo del pasado, pero sin duda el viaje de los militares es el más significativo y tiene unos alcances aún no dimensionados. Primero, demuestra que pese a las fracturas internas en la Fuerza Pública por la negociación con la guerrilla, en la cúpula hay madurez y acatan las decisiones del presidente Santos y su ministro de Defensa, cuya continuidad en el cargo ahora se entiende. Antes, un ruido de sables o una filtración de un documento militar tumbaba al ministro y ponía en jaque las negociaciones. Para quienes critican la política de paz de Santos, enviar a los militares a sentarse con la guerrilla es darle el mismo estatus a la subversión y someterlos a una humillación. Frente a esto tienen más peso los argumentos del ministro Pinzón en el sentido de que se trata de oficiales que no van a negociar sino a asesorar una eventual dejación de armas –él prefiere hablar de entrega—y la desmovilización. Solo los militares que los han combatido saben de qué armas están hablando las Farc; cómo las adquieren; cuántas pueden ser y para qué las usan hoy y dónde están sembradas las minas. Esas razones son las que el Gobierno no ha salido a explicarle al país para evitar las especulaciones. Que haya firma de acuerdos este año, es una posibilidad remota, pero lo que cada vez es más probable es que el proceso parece no tener reversa.

Ahora en directo

ver programaciónver programas

Programas Recomendados

Síguenos en

 

Directo

  • Radio

  •  
Últimos programas

Estas escuchando

Noticias
Crónica 24/7

1x24: Radio Colombia

23/08/2024 - 01:38:13

Ir al podcast

Noticias en 3′

  •  
Noticias en 3′
Últimos programas

Otros episodios

Cualquier tiempo pasado fue anterior

Tu audio se ha acabado.
Te redirigiremos al directo.

5 "

Compartir