¿Es Peñalosa el Antanas del 2014?
Enrique Peñalosa podría ser el Mockus de la campaña presidencial si lo que dice la última encuesta de Datexco se cumple.
Esto es, que podría ganar la Presidencia en segunda vuelta. Hace cuatro años, en el furor de la Ola Verde, Mockus puso en jaque al candidato Santos, al llegar empatado en el voto de intención a la elección final, pero perdió por ponerse al frente del comité errores de su campaña y por enfrentar a una fuerte maquinaria uribista
Los resultados de Datexco dejan varias conclusiones: que Santos no está reelegido como se creía hace una semana, pero lo más inquietante para su campaña es que no crece; que con Peñalosa pisando fuerte, la campaña puede ser menos aburrida como se advierte hasta ahora, y que el uribismo y el conservatismo tienen dos caminos: o resignarse a una derrota con unos candidatos que no despegaron o buscar alianza porque ahora una tercería se ve más diluida que antes. Esta encuesta, en la que el exalcalde vencería a Santos en segunda vuelta, hay que mirarla teniendo en cuenta varios elementos. Primero, se hizo cuatro días después de la consulta verde donde Peñalosa logró una sorprendente votación de dos millones y ese hecho lo volvió otra vez figura. Lamentablemente la medición no revela las ciudades donde se hizo para poder establecer si, por ejemplo, Peñalosa es fuerte donde Uribe es fuerte, o si a Santos lo sigue castigando el voto rural o si su contendor se hizo fuerte en Bogotá por culpa de Petro
Y también esta medición plantea interrogantes como si al presidente le alcanzó a hacer daño el escándalo de fraude en las elecciones por cuenta de unos congresistas de su partido que han sido cuestionados por unas votaciones que nadie se esperaba. O que si la elección del exministro Germán Vargas Lleras como fórmula a la vicepresidencia no está sumando por ahora o que de pronto su campaña de reelección no está diciendo nada, no tiene mensaje ni candidato seductor
También causa inquietud el repunte de Peñalosa, un candidato que no tiene Partido sino una Alianza Verde dividida; un aspirante que no es un buen candidato por su falta de carisma y su arrogancia, pero sobre todo porque no es “ni chicha ni limoná”: no es antipetrista, ni antiuribista y con Santos ha mantenido distancia pero no confrontación abierta
Es posible que luego de esta encuesta el celular de Peñalosa no haya dejado de sonar para ofrecerle apoyos. Su amigo Rudolf Homes en El Tiempo le aconseja que esta vez sea “más zorro que los príncipes de los zorros” y evite matricularse con cualquiera de las extremas. Saber moverse en medio de esas aguas puede ser un punto clave del éxito para su campaña, que frente a Santos tiene la ventaja de venir de menos a más. Y eso puede volver a asustar como hace cuatro años.




