“Nos estamos muriendo de hambre y de sed”: habitantes de la Alta Guajira
Hasta los jagüeyes se están secando porque hace más de seis meses que no llueve en esta zona.


Los habitantes de la Alta Guajira no solo padecen por la escasez de alimentos, “la falta de agua potable nos está matando, también de sed”, es lo que se escucha decir a lo largo y ancho de la región
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En esta zona de la península colombiana se han instalado lo que se conoce como micro acueductos, son sistemas de bombeo del líquido que trabaja a base de ACPM
Sin embargo con la prohibición de que ingresen combustibles desde el otro lado de la frontera colombo-venezolana, estas moto-bombas han dejado de funcionar y la falta del preciado líquido tiene a estas familias padeciendo de sed
“Usted puede creer que hace más de 22 días que vino el secretario de Gobierno a traer agua, y desde entonces no han vuelto a atraer. Nos toca bañarnos con agua del mar y la demás nos toca comprarla”, dijo la señora Silvia Matute, líder indígena de la zona
Miguel Iphuanna, de la comunidad Marrájalo, asegura, por su parte, que el agua que están tomando sus hermanos se ha tornado verdosa y ya casi la gente no la quiere consumir
Es muy común ver a lo largo de la zona camiones con enormes tanques llevando el agua potable para la parte alta. Algunos de estos tanques son de personas que tienen poder adquisitivo y las compra para su sustento o para sus negocios y otros son de las empresas que abundan en la región
Pedro García, corregidor de Castlletes, manifiesta que las mujeres de su región se desplazan hasta 20 y 30 kilómetros, caminando, halando burros donde llevan tarros para traer agua de Guaipana hasta Macarripao
Asegura que el agua para su sustento se la provee la cancillería de Venezuela y que la que llevan en carro-tanques, es de la Policía y para la escuela que allí funciona
Los menos afortunados se abastecen de jagüeyes, donde se evidencia una alta contaminación. Allí las personas se bañan y sacan agua para llevarlas a sus ranchos, las hierven, luego la cuelan y así la consumen
Pero es tal la mala suerte de estas personas que hasta los jagüeyes se están secando porque hace más de seis meses que no llueve en esta zona
Los líderes de las comunidades dicen que la Administración está a la espera de que se solucione algo desde el otro lado de la frontera para adquirir el combustible y poner a funcionar los micro-acueductos. Esa es la única solución que se vislumbra, porque lo de los carro-tanques no se da con la frecuencia que se necesita para satisfacer las necesidades de estas comunidades donde quienes pueden, utilizan un baldado del líquido para bañarse tres y hasta cuatro miembros de una familia.




