Comerciantes y transportadores también padecen por crisis en La Guajira
Las ventas han disminuido considerablemente porque los clientes van por productos venezolanos que ya no están ingresando


Llegar hasta el sector del mercado en Uribia es observar, desde las seis de la mañana, decenas de carros que vienen de la Alta Guajira con miembros de las comunidades indígenas con mercancía para vender y con el dinero que obtienen comprar víveres, ya sea para sus familias o para vender en su sitio de origen
Y es que en la cabecera municipal hay muchos locales comerciales donde se encuentra todo lo necesario para abastecer la canasta familiar y a las pequeñas tiendas que funcionan en las zonas más apartadas, pero con los controles en la frontera por el ingreso de mercancía venezolana el panorama es muy distinto al de unas semanas atrás
Wensel Martínez, administrador de un depósito de abarrotes del centro de Uribia, asegura que las ventas han disminuido considerablemente porque los clientes vienen por productos venezolanos que ya no están ingresando, y los comerciantes han tenido que abastecerse del mercado colombiano con el consabido incremento de los precios
“Nosotros para poder vender tenemos que rebajar los precios porque la competencia lo está haciendo, y eso nos lleva a pérdidas”, dijo el comerciante, quien manifiesta que por no haber mucho que comprar, ni muchos clientes que atender, el trabajo es poco, los ingresos menores y han tenido que despedir a la mitad del personal que trabajaba para ellos
En las tiendas un kilo de arroz venezolano se vendía en 1600 pesos, pero ahora solo se consigue el colombiano que cuesta 2500 pesos
Un paquete de cereal para bebés se podía comprar en 10 mil pesos cuando era traído de Venezuela, pero el colombiano no se puede vender en menos de 20.000
Igual sucede con el café, las cremas dentales, los jabones de tocador, shampoo, las pastas alimenticias y las harinas, que son los productos de mayor demanda en esta zona fronteriza
Pero como también escasea la gasolina, la poca que se consigue está casi en el doble de lo normal por lo que los transportadores han tenido que incrementar el precio de los pasajes, lo que le ha ocasionado problemas con las personas que vienen de la parta alta, porque bajan con el dinero estricto para comprar un poco víveres y no pagan lo que ahora valen los transportes
José Nelson Rincón, quien es tolimense de nacimiento, radicado en la Alta Guajira desde más de 30 años y casado con una nativa de allí, asegura que semanas antes traía bastante pasajeros de la parta alta y lo que se ganaba en el día alcanzaba para la gasolina y para llevar a la casa, pero ahora los clientes han disminuido y el combustible está por las nubes por lo que le ha tocado incrementar el pasaje, pero también tiene pérdidas porque el consciente de que a la gente no le alcanza la plata y les toca a veces regresarlos gratis a su lugares de origen
Wensel y José, representan otra de las caras de esta crisis que se vive en la Alta Guajira por los controles en la frontera con el hermano país de Venezuela.




