New York Times reconoce labor de escuelas en zonas rurales de Colombia
El artículo Niños prosperan en la Colombia rural con escuelas flexibles resalta un modelo implantado desde los años 70


En un artículo titulado “Niños prosperan en la Colombia rural con escuelas flexibles”, The New York Times resalta un modelo educativo implantado desde los años 70, y que se enfoca en educación personalizada para combatir la deserción escolar en zonas de bajos recursos. El texto, escrito por la periodista Sarah Handam, elogia la labor de profesores como Myriam Mazzo, quien enseña en una escuela en Armenia. Mazzo permite a los estudiantes avanzar a su propio ritmo, lo cual beneficia a hijos de campesinos y familias de escasos recursos
“Recursos inadecuados y bajos logros académicos, normalmente conducen a un alto nivel de deserción en las escuelas. En la región colombiana de Quindío, en los alrededores de Armenia, por ejemplo, los estudiantes debe superar no sólo la pobreza, sino la falta de recursos educativos y una cultura que los motiva a trabajar para ayudar en la casa, además del dinero fácil del narcotráfico”, dice el rotativo
Por eso, si un estudiante no puede asistir a clase porque debe trabajar o tiene cualquier problema, la profesora lo espera, y a su regreso, le entrega su libro con la página que dejó abierta cuando se fue. Esta metodología la implantó en Colombia un movimiento conocido como Nueva Escuela, traído por Vicky Colbert de Arboleda, una mujer educada en Standford y proveniente de una familia dedicada al activismo por la educación
Aunque la educación personalizada no es un sistema nuevo, el New York Times califica como ‘revolucionario’ el hecho de que pueda aplicarse en comunidades de bajos recursos.




